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Impresiones de una cooperante. Agosto en República Dominicana por Mª Carmen García Sánchez (Hospital de Requena-Valencia)


Impresiones de una cooperante. Agosto en República Dominicana por Mª Carmen García Sánchez (Hospital de Requena-Valencia)Uno de agosto en Barajas, ya estaba todo dispuesto para subirme a "esa ilusión" de tantos meses, qué cerca, qué cosquilleo en todo el cuerpo y qué emoción, era la primera vez de una experiencia que seguro iba a ser inolvidable en mi vida.

La llegada a Dominicana bien, nos estaban esperando dos enfermeros de allí, luego al hotel, cenar y al día siguiente a nuestros destinos. Tres a Yamasá y cuatro a Sabana Grande de Boya.

Cuando llegamos a la casa de las religiosas donde nos hospedamos en Sabana Grande de Boya aquello es precioso, tienen módulos donde albergan a 31 niñas huérfanas y a 30 ancianos. Hacen una tarea de mucho mérito.

Después de decirnos que dos de nosotras se tenían que quedar a trabajar con los ancianos, les dijimos que no podía ser el estar trabajando 24 horas y así día sí y otro no, quedó clara nuestra labor y entonces nos distribuimos, 2 de nosotras se quedarían allí para ayudar a la enfermera con los ancianos y las otras dos iríamos al hospital, y así la semana siguiente al revés. Porque las cuatro en el hospital seríamos muchas personas para lo pequeño que es. Así que ya conformes con esto empezó una experiencia inigualable.

Se hace de todo, convivir con personas que no conoces de nada y que solo te une la profesión, "trabajar" en un medio falto de recursos y teniendo que agudizar el ingenio para obtener los mejores resultados posibles, ver, oler, sentir, tocar, esos lugares que solo se conocen de oído o de alguna que otra foto. En definitiva: estupendo.

En cuanto a las funciones de enfermería en el hospital de Sabana se echa de menos que no pregunten más, algo más de interés en como trabajamos fuera de allí, viendo como veíamos lo que hacen, o mejor sería decir lo que no hacen, siendo muchas de las técnicas que hacen los médicos propias de la enfermería, por ejemplo: sondaje vesical, toma de la tensión arterial, glucemias, etc. Ellas allí comentan lo bien que te manejas y lo bien que lo haces, pero creo que necesitan más formación, enfocar en hacer algún protocolo para los medios de que disponen, tanto materiales como humanos, el campo sería muy amplio. Únicamente parece que se centran en poner inyectables, curar, atender al médico, la medicación de los ingresados y solo algunas de ellas las he visto y oído comentar a los enfermos y familiares sobre promoción de la salud: limpieza, alimentación, calzado, vestido, planificación familiar, etc. Son cuestiones importantes, que no cuestan dinero y hacen mucho bien.

Estuvimos en los bateyes, los recorrimos todos, unos días con Sor Altagracia, otros con enfermeras que los conocían, etc. Eso sí que son poblaciones de marginalidad extrema y que no están registrados en ningún sitio, son olvidados del mundo, cuánto habría que hacer allí. Estaban esperando como agua de mayo el proyecto de Fuden, cuánto me gustaría ver los resultados en un futuro. Son esas imágenes impactantes que ya no se borran de tu "disco duro" nunca.

Son consideraciones mías, después de tres semanas de convivir y hablar mucho con ellas, seguro me olvido de cosas, pero es tanto lo que me he traído que es muy difícil resumirlo. Ahora que ya me he incorporado al trabajo, todo tiene algún comentario con respecto al mes de "Solidarias", es fascinante.

Gracias a Fuden he podido hacer algo importante en mi vida que de otra manera creo que hubiera sido imposible por lo complicado que resulta saber de estos lugares por uno mismo sin contar con estas organizaciones. Conocer gente muy necesitada pero amables, agradecidos con lo que haces por ellos, te reciben en todos los sitios con las puertas abiertas y una gran sonrisa, y si les ofreces algo ya ni te cuento.

Con respecto a la semana de vacaciones ha sido algo extraño notar como me sentía rara en un lugar donde había agua para asearte, no tenías que meterte en la mosquitera y había más variedad en la comida. Pero después de analizarlo fríamente, mi estancia en Sabana no la cambio por todo el mes en un lugar tan artificial a la vez que maravilloso como un gran hotel el mar Caribe.