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Más personal sanitario para desarrollar los programas de VIH en los países empobrecidos


Más personal sanitario para desarrollar los programas de VIH en los países empobrecidos

Reforzar los recursos humanos y económicos de los sistemas de salud de los países empobrecidos es fundamental para frenar el VIH. En caso contrario, será imposible lograr el acceso universal al tratamiento y cuidados contra el SIDA en 2010, un objetivo fijado por la comunidad internacional durante la segunda asamblea de Naciones Unidas sobre esta enfermedad, organizada en el año 2006. Por ello, la Fundación para el Desarrollo de la Enfermería, FUDEN, incide en la necesidad de invertir en la dotación de más recursos económicos y humanos en todos los sistemas sanitarios con el fin de expandir los programas de VIH a toda la población mundial.

A juicio de FUDEN, resulta clave fortalecer el sector de la salud y dotarlo del suficiente personal sanitario, formado y retribuido. Al respecto, hay que destacar la función de la Enfermería a la hora de fomentar la formación sobre el SIDA, así como su papel en la promoción de la salud entre las familias, las mujeres y los niños. Los enfermeros son una pieza clave a la hora de cumplir con el lema 'lidera, empodera y provee', elegido este 2008 por la OMS con motivo del Día Mundial contra la pandemia.

La falta de personal sanitario supone uno de los principales problemas para luchar contra el VIH. Según la OMS esta situación debe cambiar para lograr el acceso universal al tratamiento y a los cuidados contra la enfermedad en 2010. Para ello, hay que ampliar las actividades de prevención, tratamiento, atención y apoyo en materia de VIH con el fin de garantizar una cobertura mundial de los servicios y pruebas relacionados con el SIDA.

Detección precoz
Las conclusiones de la última Conferencia Internacional sobre el SIDA, organizada en 2008 en México, ponen un énfasis especial en la incidencia del VIH entre las mujeres y los niños. FUDEN considera necesario que todas las mujeres tengan un acceso sin restricciones a los servicios de salud con el fin de evitar la transmisión vertical, al tratarse de una enfermedad que se puede transmitir al niño durante el embarazo.

FUDEN señala como un elemento clave la inclusión en los protocolos sanitarios de la prueba del VIH durante el período de gestación para fomentar la detección precoz de la enfermedad. Para frenar la propagación del SIDA hay que intensificar el hallazgo de casos que permitan controlar la infección, ya que los diagnósticos tardíos reducen la efectividad de los tratamientos y aumentan la mortalidad. Para ello, es esencial potenciar la formación y el trabajo de las matronas.

En los casos de infección del VIH, el acceso a los tratamientos antirretrovirales permite que la carga viral de la madre sea indetectable y que el riesgo de transmisión al niño sea cero. Por ello, es imprescindible garantizar el acceso gratuito de la población a los fármacos necesarios, algo que no ocurre en la actualidad en los países empobrecidos. Además, para reducir la incidencia del SIDA entre la población infantil son necesarios el impulso de los tratamientos pediátricos, la puesta en marcha de programas educativos específicos y el apoyo a los menores en situación de vulnerabilidad.

Fuden
La Fundación para el Desarrollo de la Enfermería (Fuden), a través de su departamento de Cooperación Enfermera, lleva desde 1999 trabajando para la mejora de la calidad de la asistencia sanitaria en diferentes países. Actualmente está desarrollando diferentes acciones de cooperación enfermera en países de África como Guinea Ecuatorial, Níger o Santo Tomé y de América como Cuba, Guatemala, República Dominicana, El Salvador, Honduras y Nicaragua, entre otros. Sus principales proyectos se centran en la disminución de la morbi-mortalidad materna e infantil y en la mejora de la calidad de la atención sanitaria que reciben las mujeres embarazadas.