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Silvia Baena: "Queremos humanizar el parto en El Salvador a través de la matrona"


Silvia Baena:

La matrona Silvia Baena acaba de participar en el proyecto que FUDEN lleva a cabo en Centroamérica, en colaboración con la AECID y la asociación CESAL, con el fin de mejorar la salud infantil y reducir la morbi-mortalidad materna. Ha participado en varios cursos de formación de enfermeras en la región central de El Salvador. El objetivo es dotarlas de los conocimientos necesarios para que las futuras matronas se hagan cargo del cuidado en el embarazo, el parto y el puerperio. Al no existir esta especialización enfermera, la asistencia la suelen prestar los médicos.

Pregunta. ¿En qué fase se encuentra la intervención que FUDEN está realizando en El Salvador?
Respuesta. En El Salvador llevamos a cabo un programa desde el año 2006 que pretende reducir la morbi-mortalidad infantil y materna, porque se trata de un país con unas tasas excesivamente altas. En el marco de este programa general de formación, se están realizando intervenciones concretas a través de un programa de capacitación en obstetricia dirigido a enfermeras, ya que allí no cuentan con la figura de la matrona. En el conjunto del proyecto de formación que se prolonga durante varios años, yo, en concreto, he ido a la zona central y para-central del país donde he permanecido alrededor de veinte días para apoyar la capacitación con actividades docentes. En primer lugar, en años anteriores, se instruyó a unas facilitadoras o monitoras que son las que están dando ahora los cursos al resto de sus compañeras. Posteriormente se continuó con el trabajo de formación de las enfermeras básicas. Este año 2008 la intervención correspondía a la zona central y para-central de El Salvador, en concreto a los departamentos de Cabañas, La Paz y La Libertad, donde se está capacitando a varios grupos de enfermeras de manera simultánea. Yo he trabajado en temas relacionados con la formalización del parto, los cuidados obstétricos basados en la evidencia y los ejercicios de respiración y relajación, tres materias en las que hemos estado profundizando a petición de las propias autoridades sanitarias y de enfermería. Así que me sumé a los docentes del programa para impartir estas ponencias. Por último, entre mis funciones también han estado las relacionadas con el monitoreo o control de la ejecución del proyecto, como comprobar que han recibido el material o que efectivamente se están llevando a cabo los cursos.

P. ¿Qué tipo de formación específica están recibiendo las enfermeras para convertirse en matronas?
R. Pues se están formando en obstetricia, con el fin de que sean capaces, por ejemplo, de llevar el control prenatal durante el embarazo. Los cursos se están impartiendo tanto a enfermeras de atención comunitaria como especializada. Sobre todo, las enfermeras de comunitaria manifiestan su interés en aumentar los conocimientos que tienen del control prenatal, ya que se trata de las funciones que suelen desempeñar con más frecuencia. En la capacitación también participan enfermeras que trabajan en los servicios de los hospitales que atienden el parto, por lo que los temas de los cursos abordan también aspectos relacionados con la atención al parto.

P. ¿Cómo mejoran la calidad de la atención sanitaria este tipo de intervenciones y qué aspectos se deben mejorar en el futuro?
R. Sobre todo mejoran la capacitación y la formación de las enfermeras que van a asistir a las mujeres. Los cursos permiten actualizar sus conocimientos y técnicas profesionales. ¿Qué se podría hacer? Bueno, tanto… El problema es que muchas veces es una cuestión de acceso, de que no tienen el material suficiente en los hospitales… La raíz del problema es la pobreza, es decir, si hay sitios aislados que no tienen acceso es imposible llevar un control de las mujeres embarazas y, claro, esto influye en la morbi-mortalidad. Pero, ¿cómo intervenir ahí? Pues mejorando la riqueza de los países. Desde el ámbito enfermero, en lo que a nosotros respecta, en el caso concreto de El Salvador, el principal inconveniente es que la atención del parto está muy medicalizada. Este tipo de asistencia la suele desempeñar los ginecólogos. Esto provoca que fases como la dilatación estén en tierra de nadie, no tengan un responsable concreto. Tampoco el partograma para controlar todas las variables. Pero, sobre todo, lo más importante es la ausencia de matronas. Ahí es donde estamos incidiendo porque queremos recuperar su figura, ya que se trata de una profesional que lleva el parto y lo asiste de una forma más humana, con una buena capacitación.