Noticias

Casi 6.000 habitantes de los bateyes de Monte Plata (República Dominicana) se forman en autocuidados de salud


Casi 6.000 habitantes de los bateyes de Monte Plata (República Dominicana) se forman en autocuidados de saludCerca de 6.000 personas formadas en autocuidados; cerca de 3.000 vacunaciones; distribución de 1.500 mosquiteros; y 1.100 consultas de salud son algunos de los números provisionales del trabajo realizado por la Fundación para el Desarrollo de la Enfermería (FUDEN) para ampliar la cobertura asistencial de las unidades de atención primaria en la provincia de Monte Plata, en la República Dominicana.

La iniciativa , que se encuentra en su fase final de ejecución, se está llevando a cabo con el apoyo de la Generalitat Valenciana. Así, el pasado 2 de junio Eva Sola, técnica de cooperación de la referida comunidad autónoma, mantuvo un encuentro de trabajo con los responsables locales del proyecto que tuvo lugar en el batey de Carmona, situado en el municipio de Sabana Grande de Boyá, en Monte Plata. Allí se reunió con Jacqueline Félix, coordinadora del proyecto, Altagracia Soto, enfermera responsable de los cuidados en el municipio de Yamasá, Témpora Ditrén, enfermera de apoyo en Sabana Grande de Boyá, y con Gustavo Traver, enfermero valenciano encargado de supervisar el desarrollo de los trabajos.

Acceso a la salud
Equidad y accesibilidad a la salud son las dos palabras clave de este proyecto, que prosigue con la ampliación de la cobertura asistencial de las unidades de atención primaria de Monte Plata, dando continuidad a actuaciones anteriores también financiadas por el gobierno valenciano. Para fortalecer la calidad de los servicios de atención primaria, 25 enfermeras han recibido formación en materias relacionadas con la enfermería comunitaria, con el fin de que trabajen en el aumento de la calidad de vida de los habitantes de los bateyes a través del autocuidado, la promoción de hábitos saludables y la prevención de la enfermedad, entre otras medidas.

Este programa también ha permitido la contratación de un grupo de 18 enfermeras que están identificando los problemas de salud de los bateyes y elaborando un plan de acción para plantear soluciones a los mismos. A lo largo del último año han asistido a más de un centenar de personas mayores, a una veintena de discapacitados y a más de 60 mujeres embarazadas, así como han realizado cerca de un centenar de acciones de planificación familiar.

Este grupo de enfermeras también está recogiendo los datos epidemiológicos sobre enfermedades infecciosas como la diarrea, la tuberculosis o el paludismo y patologías crónicas como la diabetes o la hipertensión. De hecho, han tratado más de 200 casos de hipertensión arterial y medio centenar de diabetes. Entre sus funciones también se encuentran las de detectar cuánta población no está censada o la que no está vacunada. En los últimos meses, han realizado casi 3.000 vacunaciones. También están previniendo la transmisión de enfermedades como el dengue y organizando el uso de las mosquiteras para proteger a las embarazadas, los niños y los ancianos, a los que se han entregado 1.500 instalaciones de este tipo, que son impregnadas con "permetrina", un repelente de insectos recomendado por la OMS para evitar las enfermedades que transmiten los mosquitos.

De forma paralela, las están formando a la población local en autocuidados de salud. En primer lugar, han formado a un centenar de líderes comunitarios que han obtenido conocimientos sobre temas como el manejo de las letrinas, las medidas higiénicas necesarias en los domicilios y la prevención de enfermedades como la malaria, el dengue o las diarreas. Igualmente, las familias han recibido un manual de autocuidados con pautas para mejorar su salud. En segundo lugar, han organizado cerca de 300 charlas y acciones formativas en las que han participado unas 6.000 personas.

Dotación de material
Los bateyes también han recibido equipamiento destinado a facilitar el trabajo de las enfermeras, como maletines de enfermería, instrumental para curas y atención pediátrica, junto con recursos docentes, formativos y bibliográficos, como un manual de autocuidados destinado a la población. También se ha enviado artículos destinado a los pacientes como bastones, muletas, andadores o camas hospitalarias y mosquiteras para combatir enfermedades como la malaria y el dengue. Hasta la fecha, se han realizado 700 entregas de medicamentos, más de 200 raciones de alimentos, casi medio millar de sillas de ruedas, andadores y bastones; más de doscientas prendas de ropa; o unas cuarenta camas, colchones y sábanas, entre otro material.

Otras acciones emprendidas a través de este proyecto han sido la alfabetización de 40 adultos, la limpieza de los entornos de los bateyes, la construcción de 34 letrinas, la gestión de la construcción de catorce suministros de agua potable y la creación de más de un centenar de huertos.

En definitiva, como pudo comprobar Eva Sola, técnica de la Comunidad Valenciana, este proyecto pretende apoyar el proceso de implantación de un modelo de atención primaria en la República Dominicana, en el que está trabajando la Secretaría de Estado de Salud Pública (SESPAS).