Noticias

La enfermería, un instrumento contra la pobreza en el mundo


La enfermería, un instrumento contra la pobreza en el mundoLa promoción y el apoyo de la enfermería en los países empobrecidos es fundamental para disminuir la pobreza en el mundo. Es la principal reivindicación de la Fundación para el Desarrollo de la Enfermería (FUDEN) con motivo del Día Internacional para la erradicación de la Pobreza, que se celebra este lunes, 17 de octubre.

A juicio de la Fundación, la feminización de la pobreza es un hecho constatado en el ámbito mundial. En consecuencia, la promoción y la mejora social de los profesionales de enfermería, un colectivo formado en su mayoría por mujeres, contribuye a una mejora la situación de las propias mujeres y de sus familias, puesto que en la mayoría de los casos son el sustento principal de su núcleo familiar.

En los países empobrecidos, el acceso de la población a unos cuidados de salud dignos, llevados a cabo por las enfermeras, permite romper el binomio pobreza y enfermedad. Para FUDEN la salud es un derecho de todas las personas y un factor imprescindible para el ejercicio efectivo de los derechos humanos y la erradicación de la pobreza. Al respecto, la enfermería es un instrumento eficaz en la lucha contra la pobreza.

Profesionalización de enfermeras
La promoción de la enfermería en los países empobrecidos mejora la situación de las mujeres y sus familias. Para mostrar esta vinculación, FUDEN y Enfermería Tv, http://www.enfermeriatv.es/, han editado un vídeo en el que varios cooperantes exponen los resultados del trabajo enfermero a la hora de erradicar la pobreza. La enfermera Carmen Cantabrana ha trabajado en los proyectos de profesionalización en países como Guinea Ecuatorial, Argentina y Nicaragua, en colaboración con instituciones como la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) o el ayuntamiento de Madrid. Acaba de llegar de Managua donde ha comprobado cómo "gracias a estos programas las auxiliares de enfermería han salido de ser personas que estaban ahí como mandadas, sometidas, también, en casa, el marido, los hijos, la familia a ser profesionales que deciden por sí mismas. Ahora ellas pueden decidir qué quieren hacer con su vida", afirma Carmen Cantabrana.