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ESPECIAL PRESCRIPCIÓN ENFERMERA Indicación de medicamentos y nuevos perfiles La ampliación de competencias profesionales como respuesta a la necesidad social


ESPECIAL PRESCRIPCIÓN ENFERMERA Indicación de medicamentos y nuevos perfiles La ampliación de competencias profesionales como respuesta a la necesidad social

Las incursiones de las enfermeras en el campo de la indicación o prescripción de fármacos, lejos de ser hechos puntuales, están adquiriendo un mayor protagonismo en el desempeño de su práctica habitual de trabajo. Conforme los profesionales de enfermería van asumiendo nuevas competencias y responsabilidades, y van ocupando determinados espacios, han ido apareciendo las figuras de enfermera gestora de casos, enfermera de enlace o enfermera de triage.

Estas enfermeras se enfrentan de manera habitual, en el desempeño de su trabajo, con la necesidad de prescribir medicamentos y productos sanitarios. Y en muchas otras ocasiones solicitan la realización de pruebas complementarias, asumiendo de nuevo un espacio compartido de competencia profesional.

Por poner algunos ejemplos habituales:

Las enfermeras en la atención domiciliaria en muchas ocasiones precisan indicar determinados productos como empapadores, gasas o jeringuillas para el cuidado del paciente por parte de los familiares y también medicación tópica, si identifican diferentes lesiones en la piel como úlceras, heridas o abrasiones.

Las enfermeras de triage, o área de recepción, acogida y clasificación de pacientes , cuando acude una persona que presenta disuria y fiebre, desde su recepción en el centro sanitario, puede ir solicitando una muestra de orina al paciente y su análisis, así como proceder a la administración de algún antitérmico si es pertinente con la valoración y exploración.

De esta forma, cuando el paciente es explorado por el médico transcurrido el tiempo de espera, los resultados de las pruebas complementarias han sido recibidos agilizando el diagnóstico del paciente y la espera se ha realizado garantizando el bienestar de la persona al controlar los síntomas como el dolor o la fiebre asociados.

Aunque también es cierto que muchas de estas decisiones de indicación obedecen a un protocolo consensuado por todo el equipo multidisciplinar que, en su conjunto, presta estos servicios de salud a la población, quedando en cierto modo amparadas todas estas actuaciones en el consenso de expertos del equipo.

Parece evidente que las enfermeras ejercen la indicación de fármacos como práctica habitual y cada vez en mayor medida, y que éste es un hecho inherente a la propia evolución de la sociedad y sus necesidades en salud. Y también parece evidente que ejercen esta función con eficacia y seguridad, sin que en ningún momento haya saltado ninguna alarma, aunque, eso sí, sin amparo legal.