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Formación y equipamiento clínico para disminuir la mortalidad materna, perinatal e infantil en Guatemala

FUDEN y AECID promueven la salud sexual, la salud reproductiva y la nutrición infantil en Guatemala

Cooperación enfermera

Formación y equipamiento clínico para disminuir la mortalidad materna, perinatal e infantil en Guatemala

Promover el Derecho a la Salud Sexual y Reproductiva y la Alimentación de la población del departamento Chiquimula, en Guatemala ha sido el objetivo principal del proyecto de cooperación ejecutado por FUDEN y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). En esta región viven 350.000 habitantes, la mayoría indígenas de la comunidad Copán Chortí.

Todo el trabajo realizado, en colaboración con el Ministerio de Salud y Asistencia Social de Guatemala, además de abordar la salud sexual y reproductiva y la disminución de las tasas de mortalidad materno- infantil, se alinea con el Plan Gubernamental de Guatemala para la Reducción de la Desnutrición Infantil que pretende disminuir en un 10 por ciento la desnutrición crónica infantil, así como prevenir y mitigar el hambre estacional, evitando las muertes por desnutrición aguda.

Formación
Para lograr sus objetivos, la iniciativa ha formado a 4.000 enfermeras, auxiliares, comadronas tradicionales y agentes de salud. Las formaciones se han realizado desde el enfoque de derechos, a la salud, a la salud sexual y reproductiva y a la alimentación. La estrategia formativa modular y en cascada ha incidido en la prevención de la desnutrición infantil y en la igualdad de género, ya que el personal sanitario como titular de obligaciones, tenía poco conocimiento sobre la legislación vigente y el abordaje profesional de la violencia machista y su impacto en mujeres e hijos. Como resultado, han aumentado las actividades de promoción de la salud con fuerte enfoque de género.

Además, FUDEN y AECID han realizado medio centenar talleres dirigidos a la población. En estas actividades comunitarias, el proyecto ha incidido en la promoción de la salud, la prevención de la desnutrición infantil y la igualdad de género. En ellos, han tenido una presencia destacada de la población masculina de Chiquimula, tanto jóvenes como adultos. Con ellos, se ha incidido en que también son titulares de derechos y se ha trabajado desde un enfoque preventivo (de prevención). En conjunto, el trabajo con la población adolescente también ha sido clave, organizando actividades de sensibilización con cerca de 1.000 jóvenes.

De todas las formaciones, hay que destacar el Diplomado en Atención de Partos y Especialidad en Cuidados Materno Infantil (Salud Sexual y Reproductiva), acreditado por el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, que han cursado 45 profesionales sanitarios en el Hospital de Chiquimula; así como el trabajo realizado con 160 agentes de la Policía Nacional Civil, con el fin de reforzar su trabajo en la prevención de la violencia de género, un tema que han integrado en las actividades que realizan con la población.

Equipamiento
De forma paralela a las formaciones, FUDEN y AECID también han actualizado los recursos sanitarios del Hospital de Chiquimula y los centros y puestos de salud de sus municipios, Chiquimula, San Juan Ermita, Jocotàn, Camotán y Olopa. En concreto, cuentan con nuevo equipamiento como infantómetros, resucitadores neonatales, material de sutura, un ecógrafo, incubadoras, nebulizadores, balanzas, estetoscopios, esfigmomanómetros y adaptadores de oxígeno, entre otros artículos, así como material de oficina e informático y monitores fetales, entre otros muchos artículos para la mejora de atención. 

Por su parte, las comadronas también han sido capacitadas en atención del parto limpio y seguro y prevención del riesgo obstétrico, y han recibido medio millar de bolsas con material básico para la atención del parto y al recién nacido, así como el Área de Salud de Chiquimula cuenta con nuevos maletines equipados para que las enfermeras puedan atender, también, los partos en la comunidad.

Balance
De forma global, se ha mejorado la competencia profesional y la actitud de la enfermería y los agentes de salud comunitarios en torno a la atención a la salud sexual y la salud reproductiva; el personal comunitario tras el proyecto, conoce los cauces para sabe que puede exigir una atención de calidad; las comadronas tradicionales tienen los conocimientos necesarios sobre atención a la madre, recién nacido y salud sexual y reproductiva; y la población masculina que ha participado muy motivada en las actividades, ha tomado conciencia de los derechos de la mujer y de las personas y de la necesidad de luchar contra todo tipo de violencia, en especial contra la violencia sexual.