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"Qué duda cabe de que esta cooperación, como cualquier otra ha tenido momentos duros pero, al final es cierto eso de que recibes el doble de lo que tú das"


Durante el pasado mes de mayo y junio se llevó a cabo el proyecto "Formación en competencia obstétrica de las Enfermeras del Primer y Segundo Nivel de Salud de los Departamentos de Ahuchapán, Santa Ana y Sonsonate en El Salvador".

Se trata de un proyecto desarrollado por FUDEN y la Asociación Nacional de Enfermeras de El Salvador, ANES, y cofinanciado por la Excma. Diputación de Palencia con el objetivo general de disminuir la morbi-mortalidad materna y perinatal. Además de la capacitación en obstetricia, el proyecto apoyaba con un lote de equipos clínicos.

Esta línea de trabajo que lleva a cabo FUDEN Cooperación Internacional obedece a uno de los compromisos adquiridos en la declaración de la Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas consistente en reducir la mortalidad materna en tres cuartas partes para el año 2015. Cabe decir que en El Salvador las altas tasas de mortalidad materna son uno de los principales problemas de salud pública con los que se enfrentan las instituciones sanitarias del país.

Debido a la carencia que tiene el sistema sanitario, tanto de recursos humanos como materiales, y a la escasez de medios de que disponen los profesionales de enfermería para realizar una formación continuada, FUDEN conjuntamente con la Asociación Nacional de Enfermería, ANES, y tras un análisis en terreno de la situación identificaron el proyecto y lo enmarcaron dentro del programa marco pactado entre las dos organizaciones.

La formación fue llevada a cabo por la Matrona Margarita González Gómez que se desplazó a El Salvador para realizar las capacitaciones. Para Margarita esta ha sido una excelente experiencia en la que ha conocido la realidad de la enfermería en El Salvador:

¿Cómo fue la experiencia con las enfermeras de El Salvador?
Muy buena. Las clases fueron muy interactivas y por tanto dinámicas, y hubo momentos para todo, para enseñar, para reír…y también para aprender. De las alumnas, todas licenciadas en enfermería, destacaría, sobre todo, su interés, a pesar de que la capacitación fue dura, porque duró dos semanas, con clases intensivas de 8 de la mañana a cinco de la tarde. Muchas alumnas tuvieron que dejar a un lado sus obligaciones familiares porque vivían muy lejos de San Salvador. Me gustaría señalar que gracias a la colaboración de sus instituciones sanitarias, muy interesadas en disminuir la alta tasa de morbi-mortalidad materno-infantil, estas enfermeras fueron liberadas de sus respectivos trabajos durante esos días; a cambio, tendrán que enseñar lo aprendido a sus compañeras, algo que está muy bien.

¿Cómo fue la relación con la ANES?
Muy buena, porque tanto la gente que trabaja allí, como las asociadas que conocí me hicieron sentir como en casa.

¿Qué destacarías de la ANES?
El Salvador carece de un Colegio que represente a la Enfermería y que luche por sus intereses a pesar de lo cual ANES, como Asociación Nacional de Enfermería, suple esa falta, hoy más que nunca, trabajando para mejorar la profesión; para lo cual, establece vínculos con otras organizaciones análogas nacionales e internacionales, promueve capacitaciones como esta, por ejemplo, tiene clases de computación, y futuros talleres monográficos y lo que es muy importante mantiene una relación muy fluida con el Ministerio de Sanidad. En la actualidad, la ANES desarrolla una intensa actividad para que se le reconozca a la enfermería su papel en el campo de la salud y para desvincular a la profesión, de la imagen tradicional de la enfermera. Esto último, supone un trabajo arduo, no solo a la hora de cambiar estereotipos, obsoletos, arraigados fuera y dentro de la profesión algo que conocimos muy bien en España, l@s enfermer@s que llevamos más de 20 años de profesión.
Mª Ángeles Elías, la presidenta de ANES, inteligente, metódica, clara, infatigable y siempre, con una sonrisa en los labios, tiene muy claro lo que quiere para la enfermería salvadoreña y va directa, como ella es, a conseguirlo.

¿Cuál es el nivel de conocimientos de la enfermería salvadoreña?
La enfermería salvadoreña está estratificada en tres escalones: los dos primeros años te capacitan como auxiliar, los dos siguientes como tecnólog@ y el quinto año obtienes la licenciatura. En cuanto al nivel de conocimientos, yo creo que es bueno, pero para mejorarlo aún más es imprescindible que la enfermería continué su camino de forma independiente con respecto al del médico.

¿Qué impresión te has llevado de El Salvador?
El Salvador es un país centroamericano muy pequeño que ha soportado continuas guerras internas y, además tiene, para su desgracia, una alta actividad sísmica y volcánica; la última más importante de las cuales afectó gravemente a su capital. Con semejante panorama es muy difícil que un país se desarrolle normalmente. El Salvador necesita ayuda de todo tipo porque, le acucian muchos problemas; por eso, sus gentes han desarrollado una paciencia y un tesón increíbles; así, por ejemplo, como en una larga discusión con un salvadoreño oigas un "fíjese que…" tienes que saber que jamás dará su brazo a torcer: has perdido.

¿Qué ha supuesto para ti esta experiencia?
Esta ha sido una de mis primeras experiencias como cooperante y me ha encantado. De ella solo guardo buenos momentos y, la verdad es que me encantaría repetir.