Opinión

Gracias a las enfermeras nos cuidamos mejor

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"Gracias a ti, enfermera y enfermero, y a lo que haces cada día, el mundo es mucho mejor"

Amelia Amezcua, directora de la Fundación para el Desarrollo de la Enfermería, FUDEN

Gracias a las enfermeras, nacemos mejor. Gracias a las enfermeras, crecemos mejor. Gracias a las enfermeras, nos alimentamos mejor. Gracias a las enfermeras, morimos menos. Gracias a las enfermeras, envejecemos mejor. Y también gracias a las enfermeras tenemos menos discapacidades y hay menos situaciones de exclusión social. Gracias a las enfermeras hay menos discapacidad y más integración social. Porque, gracias a las enfermeras, tener una enfermedad, no significa renunciar al desarrollo de una vida digna y de calidad. Y porque, gracias a las enfermeras, nos cuidamos más y mejor y así, enfermamos menos y vivimos mejor. Y algo fundamental, gracias a las enfermeras, también morimos mejor.

Gracias a las enfermeras nos cuidamos mejor

Porque la Enfermería es un prisma desde el cual podemos abarcar todas las necesidades que tienen las personas a lo largo de todo su ciclo vital y las enfermeras, sabemos dar una respuesta eficaz a todas estas demandas de salud insatisfechas, a través de nuestras intervenciones fundamentadas y profesionales. Así, el mayor impacto que tienen nuestros cuidados en la sociedad, no se deriva de la atención que prestamos ante una situación puntual de mayor vulnerabilidad de las personas como sucede cuando están ingresados en un hospital o les atendemos en la calle con una ambulancia; estas son solo intervenciones puntuales de una larga cadena de cuidados que se prestan a lo largo de toda la vida desde el nacimiento hasta el final de nuestros días, impactando en la calidad de vida y también, en la calidad de muerte; este es el impacto final de nuestros cuidados enfermeros. Todos los ciudadanos pasan a lo largo de sus vidas por “muchas manos enfermeras”, manos expertas, que conjugan empatía, técnicas y conocimientos, un saber hacer, con un saber estar y un saber ser.

Y cada día, en todos los rincones del mundo, millones de enfermeras impactan en la calidad de vida de millones de ciudadanos, intentando además contribuir con su trabajo a que el acceso a la salud y los cuidados, sea un derecho para todos y no un privilegio de unos pocos. Así que sí, gracias a ti, enfermera y enfermero, y a lo que haces cada día, el mundo es mucho mejor.