Opinión

#11M "Nos dimos cuenta de que no estábamos tan preparados en la asistencia en IMV"

"Ese 11M aprendimos humildad, abrimos los ojos y nos dimos cuenta que no estábamos tan preparados en la asistencia en IMV, aprendimos a colaborar juntos, a ser mejores profesionales"

#Opinión por Álvaro Trampal

Los atentados del 11 de marzo del 2004 marcaron un antes y un después de la asistencia sanitaria en Incidentes del Múltiples Víctimas (IMV). Recordamos que el SAMUR-PC define dentro de sus protocolos los IMV como al incidente que se caracteriza por presentar en sus inicios una desproporción entre recursos y necesidades, y por lo tanto exige una respuesta extraordinaria, con el fin de optimizar los recursos existentes, preservando una capacidad de respuesta para el resto de acontecimientos.

¿Y por qué digo que marcaron un antes y un después? Hasta entonces, en la Comunidad de Madrid teníamos poca o nula experiencia en atentados multifoco; todos los atentados o accidentes que habíamos sufrido habían sido en un solo foco. La gestión del incidente ese 11 de marzo de 2004 fue muy complejo: canales de comunicación colapsados, recursos asistenciales desperdigados por los diferentes focos, asistencia psicológica realizada por un escaso número de profesionales y un largo etcétera.

Años atrás veía la televisión un 11 de septiembre de 2001 y observaba cómo los americanos se volcaban con sus servicios de emergencias, ayudándoles, llevándoles comida, mantas, etc. haciéndoles más héroes de lo que ya eran. Pensaba que eso en España nunca pasaría. Me equivoqué. El 11M vi como una sociedad entera se volcaba con los heridos, con los sanitarios, bomberos, policías, viví de primera persona cómo llovían mantas de las ventanas para que pudiéramos abrigar a los heridos, vi como cientos de profesionales se incorporaban a sus puestos de trabajo en los hospitales, servicios de emergencias, transportes públicos, etc., realizando jornadas maratonianas de trabajo para poder atender a los cientos de heridos y familiares.

Ese 11 de marzo de 2004 aprendimos muchas cosas: aprendimos humildad, abrimos los ojos y nos dimos cuenta que no estábamos tan preparados en la asistencia en IMV; aprendimos a gestionar correctamente ese tipo de sucesos, aprendimos la figura imprescindible del psicólogo de emergencias, aprendimos la necesidad de protocolos conjuntos entre los diferentes servicios de emergencias. En definitiva, aprendimos a colaborar juntos, a ser mejores profesionales.

Álvaro Trampal,
Enfermero y Director Centro de Simulación Clínica FUDEN