La investigación en Ciencias de la Salud
está vinculada de manera prioritaria a la mejora del estado de salud de
las poblaciones mediante la adquisición de prácticas basadas en evidencia
científica. Esta investigación se halla además vinculada a áreas de
conocimiento básico o especializado, en todas las disciplinas. En
Enfermería, y aunque el desarrollo de sus especialidades haya sufrido
diversos avatares en los últimos tiempos en España, la investigación es
uno de los focos prioritarios en la formación, dada la pertinencia del
estudio focalizado en el área de interés de los investigadores. De hecho,
el Real Decreto sobre Especialidades de Enfermería(1), que está aún por
desarrollar, destaca entre los objetivos de esta formación el fomento y
promoción de la investigación en el campo de los estudios de las
especialidades de Enfermería.
Este vínculo entre la investigación y
la práctica viene asimismo recogido en la Ley de Ordenación de las
Profesiones Sanitarias(2), que establece que toda la estructura
asistencial del sistema sanitario estará en disposición de ser utilizada
para la investigación sanitaria y para la docencia de los profesionales.
La normativa se adecua así a una realidad asistencial que, para ser
eficiente, ha de fundamentarse en cuatro pilares básicos: la experiencia
de los profesionales, las preferencias de los pacientes, los recursos
disponibles y la evidencia científica.
La formación de
especialistas enfermeros se produce después de la formación de grado. Es,
por tanto, una formación de posgrado, cuya finalidad viene también
recogida en la reciente legislación que regula estos estudios(3) y se
refiere a la especialización del estudiante en su formación académica,
profesional o investigadora. No obstante, en nuestro país, la formación
especialista en las diferentes disciplinas de Ciencias de la Salud está
vinculada al Ministerio de Sanidad y, por tanto, no tendrá carácter de
master, aunque debe trabajarse su equiparación con dichos estudios
universitarios para el acceso al doctorado.
El actual programa de
formación de las especialidades de Salud Mental y Matronas recoge la
investigación como uno de los ejes transversales de la formación. Aunque
el número de horas asignadas a la formación en Metodología de la
Investigación sean escasos en comparación con otras materias del
curriculum, casi todas las unidades docentes han priorizado la
investigación en la formación de los especialistas, con la inclusión de un
protocolo de investigación, en el caso de la especialidad de Salud Mental,
que se desarrolla durante sólo un año; y de un proyecto de investigación
con trabajo de campo, en la especialidad de Enfermería
Obstétrico-Ginecológica, que se desarrolla a lo largo de dos
años.
De la calidad de los trabajos llevados a cabo a lo largo de
la formación especializada dan buena cuenta las contribuciones en
congresos y eventos científicos relacionados con estas especialidades, y
la publicación por parte del Ministerio de Sanidad y de algunas
iniciativas privadas de algunos de los protocolos y proyectos
seleccionados y premiados en certámenes de investigación a los que acuden
los enfermeros internos residentes.
Una de las fuentes principales
para generar preguntas de investigación es la especialización en una
disciplina. Que la especialización en la profesión sanitaria es una de las
fuentes más importantes de generación de estudios de investigación se
confirma precisamente en la difusión de los resultados de dichas
investigaciones. Entre las 45 revistas con mayor factor de impacto
recogidas por los Journals Citation Reports en 2000, la tercera en el
ranking es Birth-Issues in Perinatal Care y en el octavo lugar se halla
Midwefery. En la zona media del ranking se sitúan dos revistas del campo
de la salud mental, Perspectives in Psychiatric Care (puesto 21) y
Archives of Psychiatric Nursing (puesto 24). La escasa presencia en este
índice de revistas de enfermería no anglosajonas es un asunto de gran
trascendencia, pero debe ser abordado en otro artículo(4).
El VII
Programa Marco de Investigación de la Unión Europea(5), que se
desarrollará entre 2007 y 2013, ha fijado como objetivo de la
investigación en el ámbito de la salud mejorar la salud de los ciudadanos
europeos, haciendo especial énfasis en el desarrollo y la validación de
nuevas terapias, de métodos para el fomento de la salud y la prevención de
las enfermedades, incluido el fomento de la salud infantil y de un
envejecimiento saludable, de instrumentos de diagnóstico y tecnologías
médicas, así como en unos sistemas sanitarios eficientes y sostenibles. En
este programa marco, las líneas de actividad prioritarias están ligadas al
desarrollo de tecnología sanitaria que mejore la seguridad del paciente y
el uso adecuado de las terapias; y la calidad, eficiencia y solidaridad de
los sistemas de atención sanitaria, incluidos los sistemas de atención
sanitaria en fase de transición y estrategias de atención a domicilio,
entre otras. Sin duda, los profesionales de enfermería de todas las
especialidades tienen mucho que decir en estos ámbitos y es necesaria su
implicación en la mejora de la calidad de la investigación que se produce
desde sus áreas de conocimiento, con el fin de hacer visible su
investigación y transferibles sus resultados a la práctica
asistencial.
__________________________________________ (1)
Real Decreto 450/2005, de 22 de abril, sobre especialidades de
Enfermería (2) Ley 44/2003, de 21 de noviembre, de ordenación de las
profesiones sanitarias (3) Real Decreto 56/2005, de 21 de enero, por el
que se regulan los estudios universitarios oficiales de
Posgrado. (4)Existen reflexiones al respecto, como la que se recomienda
en la siguiente referencia: Orts I, Richard M, Cabrero J. Factor de
impacto en las revistas de enfermería. Enferm Clín
2002;12(6):266-72. (5)Seventh Research Framework Programme. Disponible
en: http://cordis.europa.eu/fp7/faq_en.html#4