Ayer no solo celebramos un webinar; abrimos una ventana al «lado oculto de la luna» de nuestra profesión. Bajo la moderación de Verónica Illana, coordinadora de los proyectos de práctica avanzada en FUDEN, nos reunimos para visibilizar ese rol que, aunque el sistema a veces no reconoce formalmente, ya está transformando la realidad de nuestros pacientes crónicos complejos.
El salto hacia el futuro: La presentación del Máster
Verónica Illana comenzó su intervención haciendo un recorrido desde el año 2020 por el programa de desarrollo de la Escuela de Liderazgo. Durante estos seis años de trayectoria, FUDEN ha acompañado a las enfermeras en cada uno de los dominios de la EPA, impulsando su capacitación constante. Este compromiso ha dado un salto definitivo con la creación del Máster de Práctica Avanzada, una formación que Verónica definió como «algo distinto».
Este máster propone un método de aprendizaje experiencial e inmersivo, diseñado para entrenar habilidades a través del intercambio de experiencias y conocimiento dentro de una sólida red de apoyo. El corazón de este máster es el acompañamiento de mentoras referentes que guían al alumnado para resolver sus dudas y manejar la incertidumbre en sus proyectos. Además de las áreas de oncología, heridas, gestión de casos y diabetes, este año el programa se expande con dos nuevas acreditaciones: atención aguda en urgencias y terapia intravenosa.
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Nuestras 6 Brújulas: Referentes con Nombre Propio
Para orientarnos en este camino, contamos con seis «brújulas» que representan distintos nortes de la enfermería de práctica avanzada, presentadas por Verónica Ilana bajo la inspiradora mirada del diccionario de Manuela Velasco:
1. Nuria Granado (Mallorca): La «persona 24 horas» porque a todo lo que se le propone , dice que sí y no se le pone el mar Mediterráneo por medio eso es de agradecer. EPA de gestión de casos en atención primaria, capaz de coordinar los recursos más complejos con una disposición inagotable.
2. Irene Valero (Alcorcón): La «persona linterna», EPA de pie diabético que iluminó un perfil inexistente en su hospital para salvar extremidades y mejorar vidas.
3. Tamara de Castro (Guadalajara): La «persona espejo», EPA en enfermedad renal crónica avanzada (ERCA), ejemplo de perseverancia para consolidar su consulta.
4. Irene Iniesta (La Paz): Una persona «con sueños y sin miedo», EPA de hemovigilancia que lidera la seguridad del paciente en el corazón de la complejidad hospitalaria.
5. Álvaro Clemente (Barcelona): La «persona 2C» (capaz y comprometida), responsable de proyectos EPA en el Hospital del Mar, quien tras su experiencia en el Reino Unido, impulsa la estandarización del rol en España.
6. Patricia Rebollo (Directora de la Escuela de Liderazgo): “inspiradora” quien aporta la base científica necesaria para que la EPA deje de ser un «extraterrestre» en el sistema.
1. El impacto clínico: Cuando la práctica marca la diferencia
El panel exploró esos momentos vitales donde la EPA toma «la sartén por el mango». Nuria Granado relató cómo su intervención permitió redirigir a un paciente oncológico en situación terminal hacia el recurso de cuidados paliativos adecuado, evitando sufrimientos innecesarios gracias a una toma de decisiones autónoma y liderada por la enfermería.
Por su parte, Irene Valero compartió cómo, al cuestionar los protocolos estándar e introducir técnicas avanzadas como los injertos en sello, logró reducir drásticamente los tiempos de cicatrización en pacientes con riesgo de amputación, demostrando que la EPA es sinónimo de eficiencia y calidad de vida.
2. Construyendo desde cero y rompiendo techos de cristal
Tamara de Castro nos recordó que el camino no es fácil. Al instaurar su consulta ERCA, tuvo que defender su autonomía frente a estructuras jerárquicas que no concebían un documento clínico firmado únicamente por una enfermera. Su persistencia logró que incluso aquellos que dudaban terminaran reconociendo su consulta como el referente de información y cuidados para el paciente renal.
3. Medir para avanzar: La evidencia del estudio IDREPA
Patricia Rebollo presentó los reveladores datos obtenidos de una muestra de 2.576 enfermeras de la comunidad FUDEN. Los resultados de la escala IDREPA confirman que un 8,73% ya alcanza los estándares de práctica avanzada. Mientras que la competencia en atención directa es excelente (rozando el 90% en algunos casos), el estudio señala que el gran reto pendiente es potenciar el liderazgo estratégico y la investigación. «Necesitamos resultados para articular el rol y demostrar nuestro impacto ante los gestores», afirmó.
4. Liderazgo «Sin Cargo» y Resiliencia
Uno de los puntos más debatidos fue la capacidad de influir de forma transversal. Irene Iniesta destacó el reto de «liderar sin cargo», impulsando cambios en la seguridad transfusional sin un respaldo jerárquico formal, basándose en el rigor y la consistencia personal. Álvaro Clemente subrayó la resiliencia como la competencia madre: «El avance implica cambio cultural, y eso requiere tiempo y saber modular la respuesta ante la incertidumbre».
5. El futuro de la EPA: ¿Qué debemos entrenar?
Las expertas concluyeron que para los próximos años es imprescindible:
· Inteligencia Emocional y Comunicación: No solo para tratar al paciente, sino para gestionar las relaciones interprofesionales y evitar «guerras de poder».
· Gestión de Datos y Salud Digital: Aprender a usar indicadores para que nuestra actividad no sea invisible.
· Pensamiento Crítico: Para no dar por sentado que si algo no funciona, no existen más opciones.
Cierre y Compromiso de FUDEN
Como bien se dijo en el panel: «Los roles no empiezan cuando te los reconocen, sino cuando decides ejercerlos». En FUDEN seguimos apostando por el «Método GIM», entrenando las competencias de las enfermeras para que el sistema sanitario evolucione a la par que nuestras capacidades.
¡Gracias a todas las enfermeras que os conectasteis! Nos vemos en el quinto encuentro el próximo mes de octubre para seguir alzando la voz por lo que realmente somos.


