El paciente agitado también es un enfermo crítico

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Leticia Piney

27 de abril de 2022

Simulación en pacientes con enfermedad mental

Hay cosas dentro de una jornada laboral en una urgencia o en la emergencia que pueden hacer que el turno se complique. Por ejemplo, que venga un paciente crítico que requiera mucho tiempo de atención. Necesitará recursos personales, materiales y tiempo, mucho tiempo de estos profesionales.

Estoy segura de que muchos de vosotros habéis pensado en un paciente víctima de un accidente de tráfico, un infarto o un ictus. Pero, me pregunto; ¿cuántos de vosotros habéis pensado en un paciente con agitación?

Cuando hablamos del estigma de la enfermedad mental, muchos pensamos que es más a nivel de “calle”, que los profesionales que estamos a diario en contacto con ello no lo vemos así, que nosotros entendemos que una esquizofrenia o un trastorno bipolar es un proceso patológico, como puede serlo la diabetes. Pero; ¿es así? ¿Tratamos igual a los pacientes con enfermedad mental que a otros tipos de enfermo? ¿Sentimos lo mismo cuando leemos en los antecedentes de un paciente que tiene Hepatitis C, que cuándo leemos esquizofrenia?

Este último ejemplo no lo he puesto al azar; durante muchos años (yo recuerdo al menos al principio de mi experiencia laboral) cuando leías que un paciente tenía Hepatitis C o VIH, te saltaba una alarma que decía: “Debo tener especial cuidado al pincharle”, nos dábamos el parte y decíamos: “Oye, ten cuidado de que este paciente tiene Hepatitis C, ponte doble guante al pincharle”. Ahora nos suena terrible, pero es así. Y aunque no pasa nada porque un antecedente o patología del paciente te haga estar más pendiente de ciertas cosas, esto no debe definir tu atención y cuidado hacia él.

Con la enfermedad mental pasa algo parecido, el estigma está ahí. Y, como siempre, la gente teme lo que no conoce. Por eso, a la hora de atender a un paciente agitado con una enfermedad mental, nos invade un miedo y nuestra actuación está marcada por medidas preventivas, casi siempre, excesivas.

Hay alternativas; no todos los pacientes agitados tienen que acabar sedados o con contenciones. Pero, estas alternativas llevan tiempo y requieren entrenamiento.

La contención verbal tiene magníficos resultados si sabemos cómo abordarla, si conocemos el porqué de cada frase o actuación, si sabemos qué cosas empeoran y cuáles pueden mejorar el estado del paciente.

Pero, parece que no hay tiempo para estas cosas, es más rápido administrar un fármaco y, si es necesario, contener físicamente a un paciente que dedicarle media hora a su contención verbal. Pero, en realidad, ese tiempo puede marcar la diferencia en el desarrollo de su proceso patológico, al igual que en un infarto, un ICTUS o una hemorragia, porque un paciente agitado también es un paciente crítico que merece toda la atención y recursos indicados para ayudarle en su proceso.

Esto podemos explicártelo, ponerte ejemplos, enseñártelo en un vídeo… Pero, si no lo vives, si no lo sientes, si no lo experimentas, no sabrás aplicarlo en tu día a día. En este tema, como en tantos otros, la simulación es la clave para que podamos cambiar el paradigma de la atención al paciente agitado.

Por eso, desde el Centro de Simulación Clínica de Fuden hemos apostado por la simulación en pacientes con enfermedad mental con el curso de “Simulación clínica para el abordaje no coercitivo del paciente con agitación psicomotriz”.

Todos los pacientes que acuden a urgencias con una patología crítica requieren una atención de calidad, no formes parte del estigma a la salud mental y pasa a ser parte de la solución.

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