Descripción
Se estima que al menos un tercio de la población padece algún tipo de disfunción del suelo pélvico. Estas disfunciones constituyen una carga global que afecta a la calidad de vida, tanto de las personas que las padecen, como a su familia y a su entorno.
Si bien este conjunto de patologías había tendido a ser escondidas por aquellos que las padecían, sobre todo por las mujeres por la normalización que se había venido haciendo de sus síntomas, cada vez es más frecuente que se consulte por ellas y que los pacientes realicen tratamientos fisioterápicos.
Prueba de ello es que cada vez más hospitales cuentan entre sus servicios con una unidad de suelo pélvico en la que el fisioterapeuta es una pieza fundamental. Y cada vez son más las disfunciones del suelo pélvico tratadas en dichas unidades.







