Iniciamos este viaje en enero de 2020 y un año después parece que ha pasado una eternidad.  Vosotros, mis queridos líderes, nos elegisteis para seguir formándonos y nosotros humildemente os entregamos una llave que nos ha acompañado durante todo el camino.

Recuerdo como si fuera ayer el primer día que nos conocimos, fue un día muy especial para nosotros. Por primera vez un grupo de casi cien enfermeros se juntaban para compartir experiencias, inquietudes y todo en favor del cambio y del liderazgo. Si me permitís, tengo que haceros una confesión, estaba muy nerviosa. Alumnas de pasadas ediciones aceptaron nuestra invitación sin dudarlo y ahí estaban mis chicas de colores, Blanca, José, Noelia, Rocío…poniendo sobre la mesa todo lo que la enfermería puede hacer y Zulema, nuestra madrina de honor nos sirvió de inspiración y motivación.

Es cierto que nosotros os dimos una llave para iniciar juntos este camino de aprendizaje, pero vosotros ya habíais dado un paso al frente ejerciendo la responsabilidad de ofrecer una mejor versión de vosotros mismos.

La primera parada de este viaje la hicisteis de la mano de Amelia Amezcua, la cual, os descubrió que teníais delante todo un mundo por explorar y por desarrollar. En ese camino de descubrimiento, nos dimos cuenta de cómo aprenden los adultos y entendimos que cambiar de respuesta es evolución y que cambiar de pregunta es revolución.  Porque todo cambio implica un riesgo así que tengo que agradeceros que os tirarais al abismo con nosotros.

En el mes de marzo, estalla la pandemia y todo nuestro mundo se puso patas a arriba. Tuvimos que hacer un parón en este viaje porque tocaba estar donde se os necesitaba: con las personas, demostrando capacidad de trabajo, compromiso, responsabilidad, compañerismo y manifestando quiénes somos colectivo y cuál es el lugar donde siempre tenemos que estar.

Retomamos el camino con una gran carga a nuestras espaldas, saliendo a duras penas de una situación excepcional que nos había dejado sin fuerza, pero una vez más mis queridos líderes, os subisteis al tren.

No podíamos hacer otra cosa que ponernos manos a la obra y adaptar toda la formación para que desde casa no os perdierais absolutamente nada. Aun estando lejos, os sentimos muy cerca y poco a poco fuimos formando un gran equipo que remaba en una sola dirección.

En este proceso hemos identificado cuáles son nuestras debilidades para trabajar sobre ellos y cuáles son nuestras fortalezas para mantenerlas y desarrollarlas.  Pero conseguir esto no es fácil, por eso, os descubrimos a Nuria Redondo, nuestra coach particular, que os mostró una nueva realidad y consiguió como muchos decíais que os explotara la cabeza. Un nuevo mundo se abría ante vosotros, espero que cojáis todas esas herramientas aprendidas y que nada ni nadie os pare

Porque líderes, el momento de cambiar es ahora. Como ya dije tenemos un sueño y solo estando juntos podremos conseguirlo.

Quiero despedirme con una frase que nos ha acompañado durante todo nuestro viaje y la cual, espero que llevéis siempre con vosotros:

“En tiempos de cambio, quienes estén abiertos al aprendizaje se adueñarán del futuro, mientras que aquellos que creen saberlo todo estarán bien equipados para un mundo que ya no existe”.

Gracias por ser y por estar en este año tan difícil. Esta siempre será vuestra casa.