Maria Zahara Pintos Díaz

Fisioterapeuta

Doctora cum laude por la Universidad Rey Juan Carlos.
Experta en Fisioterapia en las Disfunciones del Suelo Pélvico.
Fisioterapeuta en la Unidad de Suelo Pélvico del Hospital Universitario 12 de octubre.

Las disfunciones del suelo pélvico son un conjunto de patologías que implican la esfera urinaria, defecatoria y/o sexual de la mujer. Los fisioterapeutas tenemos un papel fundamental en la mejora de la calidad de vida de las pacientes con este tipo de disfunciones que no sólo comprenden trastornos como los distintos tipos de incontinencia urinaria, los diferentes tipos de incontinencia fecal, las infecciones del tracto urinario inferior, o los distintos trastornos sexuales… Estas disfunciones también forman parte del dolor pélvico crónico.

Las pacientes que sufren esta patología suelen presentar dolor persistente, continuo o intermitente, que se localiza en el bajo abdomen, en la pelvis o en las estructuras intrapélvicas. Este dolor no está asociado exclusivamente con el ciclo menstrual ni con el embarazo. Además, debe ser experimentado por las pacientes con una duración de entre al menos tres y seis meses.

Infradiagnosis de disfunciones de suelo pélvico

Lamentablemente, la falta de consenso en la definición y la heterogeneidad de los estudios que estudian la prevalencia del dolor pélvico crónico hacen que las cifras de esta varíen enormemente de un estudio a otro (entre un 5,7% y un 26,6%). Por otra parte, las disfunciones del suelo pélvico siguen siendo hoy en día infradiagnosticadas, y el dolor pélvico crónico no iba a ser una excepción. El 25% de las pacientes no reciben un diagnóstico hasta pasados 3 o 4 años después de la primera consulta y el 61% de las mujeres que padece este tipo de trastorno no conoce la causa. La etiología del dolor pélvico crónico comprende patologías tales como enfermedad pélvica inflamatoria, el síndrome de dolor miofascial, el colon irritable, la patología del nervio pudendo, las adherencias… y la endometriosis.

Etiología del dolor pélvico crónico: endometriosis

La endometriosis es una enfermedad que se caracteriza por la presencia de glándulas endometriales y estroma en localizaciones extrauterinas, si bien, generalmente son en la pelvis (ovarios, ligamentos, útero, trompas de Falopio, apéndice, vagina, cuello del útero, vejiga), pueden encontrarse también en colon sigmoide, ciego, íleo, en cicatrices perineales o abdominales, ombligo,… y raramente pueden aparecer en mamas, páncreas, hígado, vesícula biliar, riñón, uretra, extremidades, vértebras, hueso, nervios periféricos, pulmón, bazo, diafragma y SNC,

Es un trastorno común, benigno, crónico y estrógeno dependiente. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran el dolor pélvico, la dismenorrea, dispareunia e infertilidad. Las pacientes también pueden experimentar trastornos intestinales, tumores o masas ováricas, alteraciones urinarias, sangrado uterino anormal, dolor lumbar y fatiga crónica. Aunque puede ser asintomático.

La endometriosis un trastorno invalidante

fisioterapia endometriosis mujerLas mujeres que padecen este tipo de trastorno manifiestan que es muy invalidante, que no saben cómo se van a sentir a la mañana siguiente, que los dolores dominan su vida, lo que afecta a sus relaciones personales y familiares, provocando su aislamiento social y una disminución de su calidad de vida. La prevalencia de la endometriosis es desconocida en la población general.

Fisioterapia y tratamiento del dolor pélvico

El tratamiento médico de la endometriosis incluye analgésicos, terapia hormonal y cirugía. La fisioterapia del suelo pélvico tiene un papel importante en el tratamiento del dolor pélvico crónico asociado a la endometriosis. Los objetivos de la fisioterapia del suelo pélvico son aliviar el dolor, liberar las adherencias causadas por los implantes endometriales o las generadas por las intervenciones quirúrgicas realizadas para retirarlos, limitar la progresión de la enfermedad y mejorar la calidad de vida de las mujeres que padecen este trastorno.

Las técnicas de fisioterapia más usadas son la masoterapia (perineal, abdominal, cicatricial), la osteopatía (tanto estructural como visceral), el entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico (mediante ejercicios de la musculatura del suelo pélvico, el uso de biofeedback, y de la electroestimulación), la inducción miofascial, la reeducación postural, técnicas de fisioterapia respiratoria, técnicas de relajación y el tratamiento conservador e invasivo para el síndrome de dolor miofascial.

También es importante que, como fisioterapeutas, prescribamos a las mujeres con endometriosis el ejercicio físico adecuado, ya que parece tener un factor protector frente a la enfermedad.

Por todo ello, podemos concluir que, junto con el tratamiento médico, el tratamiento fisioterápico es importante para el manejo del dolor pélvico crónico asociado a la endometriosis.

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