Descripción
El transporte del paciente crítico requiere de una minuciosa evaluación por parte del equipo sanitario con relación a los beneficios y riesgos potenciales que pueden suponer para el paciente.
Se debe tener en cuenta la posibilidad de que se presenten eventos adversos durante el mismo, los cuales se han relacionado con el aumento del tiempo de estancia en UCI o con la morbilidad y mortalidad en las horas posteriores del traslado.
El porcentaje de estos eventos adversos es difícil de estimar ya que influyen muchos factores en ellos como el tipo de paciente, su gravedad, factores logísticos y técnicos, y de capacitación del personal entre otros.
La estructuración cuidadosa de la planificación del traslado, así como el nivel de formación por parte del personal sanitario, contribuye directamente en la reducción de riesgos y de eventos adversos que se pueden producir.
Los profesionales de enfermería deben estar cualificados, formados e involucrados para cualquier eventualidad que pueda contribuir al empeoramiento del paciente, actuando de forma coherente durante las complicaciones ocurridas.






