Descripción
Según datos de la OMS, para reducir la mortalidad y morbilidad infantil se hace indispensable proporcionar un ambiente saludable. Para ello la prevención y detección de la problemática social, entendida dentro del entorno (uno de los cuatro elementos del metaparadigma enfermero), van a determinar el estado de bienestar infantil.
Por ello, la valoración del menor se debe tomar en consideración las circunstancias familiares que lo rodean, en las que tienen un gran peso tanto los modelos familiares de la sociedad actual, las circunstancias de adopción y acogida de menores, la migración o las situaciones de conciliación de la vida familiar y laboral de la sociedad actual.
Tampoco se han de perder de vista situaciones como la enfermedad y discapacidad, que pueden conducir al aislamiento social debido al estado de salud del niño, a sus posibles ingresos y reingresos hospitalarios constantes, y a los cuidados o dispositivos que requiera para su supervivencia, así como a dificultades económicas familiares o el agotamiento del cuidador principal derivados de todo el proceso de enfermedad.






