Las Aulas Fuden de Madrid han acogido durante la tarde del 24 de septiembre la segunda parte de la primera jornada del III Congreso Internacional de FUDEN Cooperación Enfermera (CIFECOOP), que se ha celebrado los días 24 y 25 de septiembre bajo el lema “Democratizar la salud desde los cuidados: una nueva misión”. El encuentro reúne a profesionales sanitarios, investigadores, cooperantes y otros agentes vinculados a la cooperación internacional, la acción humanitaria y la salud global, y está acreditado por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y reconocido como de Interés Sanitario y/o Social por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.
La programación de la tarde del jueves ha puesto el foco en la accesibilidad cognitiva, con especial atención a las personas con discapacidad intelectual y a las dificultades que pueden encontrar en su relación con el sistema sanitario. Las diferentes intervenciones han abordado cómo adaptar la información, la comunicación, los espacios y los procesos de atención para facilitar su comprensión y participación. Profesionales de la accesibilidad, la enfermería y la formación han compartido experiencias y herramientas dirigidas a mejorar la atención sanitaria, desde la adaptación de materiales y contenidos hasta la creación de entornos más comprensibles y accesibles. Las intervenciones han abordado también el papel de los profesionales sanitarios en la eliminación de estas barreras, así como distintas propuestas para favorecer que las personas con discapacidad intelectual puedan comprender la información que reciben y participar en las decisiones relacionadas con su salud.
Conferencia de apertura sobre acesibilidad cognitiva
La sesión vespertina ha comenzado con la conferencia de apertura sobre accesibilidad cognitiva, a cargo de Javier Alonso Henar, técnico en Accesibilidad Cognitiva de la Asociación AFANIAS, y Aránzazu García Ramos, formadora de equipos de atención a personas con discapacidad intelectual y docente en AFANIAS.

La intervención ha situado el punto de partida de la jornada: no basta con que una persona pueda acceder físicamente a un servicio sanitario si no puede comprender la información que recibe, orientarse dentro del centro, entender los procedimientos o participar en las decisiones relacionadas con su propia salud.
Desde esta perspectiva, la accesibilidad cognitiva se incorpora como una dimensión esencial de una atención centrada en la persona. Hacer comprensible la información y facilitar la interacción con los servicios sanitarios significa también favorecer la autonomía, la participación y el ejercicio efectivo del derecho a la salud.
Mesa de comunicaciones libres 3
Uno de los principales espacios de la tarde ha sido la Mesa de Comunicaciones Libres 3, dedicada a los Trabajos Fin de Experto en Accesibilidad Cognitiva a Servicios y Programas de Salud: Facilitador Sanitario para personas con discapacidad intelectual, moderada por Javier Alonso Henar. La mesa ha permitido conocer propuestas desarrolladas dentro de esta formación y acercar a los participantes del Congreso diferentes situaciones en las que las barreras cognitivas pueden aparecer a lo largo de un proceso sanitario.
El Experto Universitario, diseñado en colaboración con AFANIAS, forma parte del proyecto de Fuden “Por una Salud Inclusiva: Avanzando hacia la profesionalización del Facilitador Sanitario y la creación de entornos accesibles en el sistema sanitario”, financiado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, con cargo a la asignación tributaria del IRPF y del Impuesto sobre Sociedades. La segunda edición da continuidad al trabajo iniciado en 2025 y busca avanzar en la formación y profesionalización de esta figura. Los trabajos presentados han permitido trasladar este planteamiento a situaciones concretas.

Irene García León Robles ha presentado el diseño de un pasaporte sanitario accesible dirigido a personas con discapacidad intelectual en situación de fragilidad, cronicidad compleja y soledad no deseada en el entorno rural. Una propuesta que aborda la necesidad de facilitar el acceso y la continuidad de la información sanitaria en contextos especialmente complejos.
Por su parte, Elena María Sacristán Pulido ha presentado una adaptación a lectura fácil de las recomendaciones dietético-nutricionales generales para la diabetes en Atención Primaria. El trabajo pone de manifiesto la importancia de que la información sobre salud pueda ser comprendida y utilizada por las propias personas a las que va dirigida.

La mesa también ha abordado la facilitación durante los procesos asistenciales. Victoria Pereira Soto ha presentado un protocolo de facilitación sanitaria para consultas externas y pruebas diagnósticas en la Residencia Mixta de Personas Mayores de León, orientado a mejorar la comprensión y el acompañamiento durante procedimientos que pueden resultar especialmente complejos.

En conjunto, los trabajos han mostrado que la accesibilidad cognitiva puede abordarse desde múltiples puntos del proceso asistencial: la información, la educación para la salud, las consultas, las pruebas diagnósticas, los materiales dirigidos a pacientes y los propios espacios sanitarios.
El debate: poner a la persona en el centro
Tras las exposiciones se ha abierto un debate en el que ha participado Aránzazu García Ramos, formadora de equipos de atención a personas con discapacidad intelectual y docente en AFANIAS. Su intervención ha puesto el foco en una cuestión que atraviesa todas las propuestas presentadas: la participación de la propia persona en las decisiones sobre su salud.
García Ramos ha señalado que, aunque los proyectos y las situaciones de partida sean muy diferentes, existe un elemento común: la persona debe poder ser protagonista de su propia salud.
En este sentido, ha advertido sobre el riesgo de abordar los derechos desde una posición excesivamente paternalista. “Muchas veces hablamos de derechos pero… ‘ya te llevo yo a los derechos y te digo’”, ha planteado, poniendo sobre la mesa la necesidad de que la accesibilidad no consista únicamente en facilitar el acceso, sino también en garantizar la capacidad de participación y decisión de las personas.
Evitar la infantilización también en las personas mayores
La experiencia de Victoria Pereira Soto ha permitido trasladar el debate sobre accesibilidad cognitiva al ámbito de las personas mayores. “En mi trabajo, que es con personas mayores, veo que se infantiliza”, ha señalado. Una afirmación que ha permitido abordar otra de las barreras que pueden aparecer en la atención sanitaria: la tendencia a simplificar en exceso la comunicación con las personas mayores o a adoptar formas de relación que no respetan plenamente su autonomía. El reto, por tanto, no es únicamente hacer comprensible la información, sino adaptar la comunicación sin reducir a la persona ni limitar su capacidad de decisión.

“Desde que empecé con el experto empecé a analizarlo todo”
La formación también ha supuesto un cambio en la manera de observar la propia práctica profesional. Así lo ha explicado Elena María Sacristán Pulido, que ha destacado cómo el Experto le ha permitido identificar barreras que anteriormente podían pasar desapercibidas. “Realizar este experto me ha abierto mucho los ojos a la realidad, de todas las barreras que existen, que no eres consciente”, ha explicado. Su aprendizaje, ha añadido, no se ha limitado al desarrollo del trabajo presentado, sino que ha cambiado su manera de mirar los propios entornos sanitarios: “Desde que empecé con el experto empecé a analizarlo todo”. La reflexión pone de manifiesto que avanzar hacia una atención sanitaria accesible requiere también formar a los profesionales para que sean capaces de detectar barreras que no siempre son evidentes.
El papel de la enfermera ante la accesibilidad
Irene García León Robles ha puesto sobre la mesa una de las dificultades que aparecen cuando estas propuestas tienen que trasladarse a la práctica: quién asume la responsabilidad de hacer posible la accesibilidad dentro de los servicios sanitarios. “Es complicado porque es la enfermera quien lo tiene que hacer”, ha señalado. Durante el desarrollo de su trabajo también se encontró con otra realidad: la infradetección de la discapacidad intelectual, especialmente cuando puede confundirse o quedar solapada con situaciones de deterioro cognitivo.
De los trabajos académicos a los cambios en el sistema sanitario
El debate ha servido para poner en común una idea compartida: la accesibilidad cognitiva no puede depender únicamente de la buena voluntad individual de los profesionales, sino que requiere herramientas, formación y cambios en la manera de organizar la atención.
En este sentido, Amelia Amezcua ha abordado la dificultad de poner en marcha iniciativas de accesibilidad y ha puesto en valor el trabajo que se está desarrollando desde Fuden para avanzar en este ámbito, con iniciativas como el Libro de la Salud.

La conversación ha permitido conectar así los trabajos presentados por las alumnas con un reto más amplio: construir entornos sanitarios en los que comprender la información, participar en las decisiones y desenvolverse durante un proceso asistencial no sean barreras añadidas para las personas con discapacidad intelectual o con otras necesidades de apoyo.
Democratizar la salud también significa hacerla comprensible
Las intervenciones de la mesa han mostrado que democratizar la salud desde los cuidados también implica garantizar que las personas puedan comprender, participar y decidir sobre su propia atención sanitaria.
Los trabajos presentados y el debate posterior han puesto el foco en una accesibilidad que va más allá de los espacios físicos. Hacer accesible la información, adaptar la comunicación, evitar la infantilización, facilitar los procesos asistenciales y formar a los profesionales son también formas de reducir desigualdades y garantizar el derecho a una atención sanitaria inclusiva.
Desde diferentes experiencias y ámbitos de trabajo, la mesa ha dejado una idea común: no basta con que una persona pueda entrar en el sistema sanitario; también tiene que poder comprenderlo, participar en él y sentirse protagonista de su propia salud.
PONENCIA. Avanzando hacia la profesionalización del Facilitador Sanitario: propuesta del perfil competencial.
El III CIFECOOP ha continuado con la ponencia “Avanzando hacia la profesionalización del Facilitador Sanitario: propuesta del perfil competencial”, impartida por Eva García-Carpintero Blas, doctora en Enfermería, especialista en Pediatría y directora del Grado en Enfermería en UNIE Universidad.
La sesión ha abordado las competencias, funciones y conocimientos necesarios para desarrollar la labor de Facilitador Sanitario, una figura orientada a mejorar la relación entre las personas con discapacidad intelectual y el sistema sanitario y a favorecer que puedan comprender la información, participar en sus procesos de salud y tomar decisiones de manera consciente e informada.
La propuesta parte de una necesidad ya identificada: avanzar desde el reconocimiento de las barreras que existen en el acceso a la atención sanitaria hacia la definición de un perfil profesional capaz de dar respuesta a ellas.

Un perfil vinculado a la práctica avanzada de Enfermería
Durante su intervención, Eva García-Carpintero Blas ha situado esta propuesta en el marco de la evolución de los perfiles profesionales de Enfermería y de la práctica avanzada. “Es una oportunidad, en el marco común de las enfermeras de práctica avanzada, EPAs”, ha señalado, vinculando el desarrollo del Facilitador Sanitario con un modelo profesional basado en una mayor especialización y capacidad de intervención. En este sentido, ha destacado algunos de los elementos que caracterizan estos perfiles: el juicio clínico experto, la autonomía en la práctica, la capacidad para tomar decisiones complejas y el liderazgo.
A estas competencias se suma, según ha explicado, una dimensión especialmente relevante para el Facilitador Sanitario: la capacidad de intervenir sobre la propia organización y contribuir a transformar los entornos en los que se presta la atención. La propuesta, por tanto, no se limita a añadir nuevas funciones a la atención sanitaria, sino que plantea la necesidad de contar con profesionales capaces de identificar barreras, tomar decisiones, acompañar a las personas y promover cambios en los propios servicios sanitarios.

Una profesional con formación específica
La definición del perfil competencial lleva aparejada también la necesidad de concretar quién puede asumir esta función y qué preparación requiere. En este sentido, García-Carpintero ha señalado que el perfil destinatario es una enfermera con formación de posgrado, situando la especialización y la formación avanzada como elementos fundamentales para desarrollar esta labor. La profesionalización del Facilitador Sanitario supone así avanzar hacia un perfil que combine conocimiento enfermero, formación específica, autonomía, capacidad de decisión y liderazgo, con una mirada centrada tanto en las necesidades de la persona como en la transformación de los entornos sanitarios.
La ponencia ha permitido dar un paso más en uno de los objetivos centrales del III CIFECOOP: avanzar hacia una atención sanitaria más accesible e inclusiva desde el conocimiento enfermero y desde unos cuidados capaces de responder a las necesidades de todas las personas.
PONENCIA. Avanzando hacia entornos accesibles en el sistema sanitario: Proyecto piloto de adaptación de un centro de salud en Madrid.
La siguiente ponencia ha llevado la accesibilidad desde la comunicación y el acompañamiento hasta el propio espacio sanitario. Javier Alonso, técnico en Accesibilidad Cognitiva de AFANIAS, y Sandra López, técnica de Accesibilidad Cognitiva en AFANIAS, han presentado “Avanzando hacia entornos accesibles en el sistema sanitario: Proyecto piloto de adaptación de un centro de salud en Madrid”.
La propuesta parte de una cuestión fundamental: el propio entorno puede generar barreras. La señalización, la orientación dentro de un edificio, la información disponible o la organización de los espacios pueden facilitar o dificultar la experiencia de una persona cuando acude a un centro sanitario. Durante la sesión, ambos profesionales han explicado las diferentes fases del proyecto piloto, desarrollado con el objetivo de identificar barreras y plantear soluciones que permitan avanzar hacia espacios sanitarios más accesibles y comprensibles.

Las personas con discapacidad, protagonistas del proceso
Uno de los aspectos destacados por Javier Alonso ha sido la participación directa de las personas con discapacidad en el desarrollo del proyecto. “En este proceso las personas con discapacidad participan en la preparación, en la ejecución, en la puesta en común y en la validación”, ha explicado. No se trata, por tanto, únicamente de diseñar soluciones para las personas con discapacidad, sino de contar con ellas durante todo el proceso. Alonso ha destacado además que, dentro de este proyecto, estas personas son contratadas como trabajadoras de accesibilidad cognitiva, incorporando su experiencia y conocimiento a la identificación y validación de las mejoras. Esta participación permite que la accesibilidad se construya desde la experiencia de quienes utilizan los espacios y se convierta en un proceso compartido.
Validar la accesibilidad desde la experiencia de quien utiliza el servicio
Sandra López ha puesto el foco en la necesidad de comprobar que las medidas planteadas funcionan realmente para las personas a las que van dirigidas. “Si no lo validan personas con dificultades de comprensión, además usuarios de los servicios sanitarios, no se puede asegurar que sean accesibles para todas las personas”, ha señalado. La validación se convierte así en una parte esencial del proceso: no basta con considerar que una información es sencilla o que un espacio está correctamente señalizado desde el punto de vista técnico. Son las propias personas que encuentran dificultades de comprensión las que deben poder comprobar si las soluciones realmente facilitan su experiencia. López ha destacado además que mejorar la accesibilidad cognitiva no beneficia únicamente a las personas con discapacidad intelectual, sino que permite hacer los espacios más comprensibles y utilizables para todas las personas.
Identificar las barreras para poder transformarlas
Durante la presentación se han mostrado algunas de las barreras detectadas en el centro de salud, entre ellas la falta de información desde el exterior y la ausencia de apoyos visuales. Son elementos que pueden parecer secundarios, pero que tienen un impacto directo en la capacidad de una persona para orientarse, comprender dónde debe acudir o saber qué tiene que hacer cuando llega a un servicio sanitario. El proyecto plantea precisamente identificar estas dificultades desde la experiencia de las personas usuarias y transformar los espacios a partir de sus necesidades. La presentación se ha completado con un vídeo sobre el desarrollo del proyecto, que ha permitido mostrar de forma práctica el proceso de análisis, participación y adaptación de los espacios.

La accesibilidad como transformación de los servicios
El proyecto presentado por AFANIAS muestra que avanzar hacia una sanidad inclusiva no consiste únicamente en adaptar la información o facilitar el acompañamiento. También implica revisar los propios espacios y la manera en la que las personas se relacionan con ellos.
La experiencia presentada en el III CIFECOOP pone así el foco en una idea central: un espacio sanitario accesible debe poder ser comprendido y utilizado por las personas que acuden a él, y para garantizarlo resulta imprescindible incorporar a las propias personas con discapacidad en el diseño, desarrollo y validación de las soluciones.
De esta manera, la accesibilidad cognitiva deja de ser una adaptación puntual para convertirse en una herramienta de transformación de los entornos sanitarios, en línea con el objetivo del III CIFECOOP de avanzar hacia una atención más inclusiva y democratizar la salud desde los cuidados.
Cierre de la jornada. Por una salud inclusiva: alianzas y trabajo en red
El trabajo en red, clave para avanzar hacia una salud inclusiva
La programación sobre accesibilidad cognitiva ha concluido con la ponencia “Por una salud inclusiva: alianzas y trabajo en red”, a cargo de Alejandra Aparicio García, enfermera del Departamento de Cooperación al Desarrollo de Fuden y directora de Fuden Inclusiva.
La sesión ha permitido conectar las diferentes experiencias presentadas durante la tarde y poner en valor la importancia del trabajo conjunto entre profesionales sanitarios, entidades especializadas, instituciones y las propias personas usuarias para avanzar hacia una atención más accesible.

Aparicio ha resumido el recorrido de la jornada en tres pasos: comprender, profesionalizar y aplicar. Comprender las barreras y la accesibilidad cognitiva, a través de los trabajos presentados; profesionalizar, mediante la definición del perfil del Facilitador Sanitario; y aplicar, llevando la accesibilidad a los propios espacios sanitarios a través del proyecto piloto presentado.
Durante su intervención también ha explicado el papel de Fuden en el desarrollo y profesionalización de la figura del Facilitador Sanitario, dentro de una línea de trabajo orientada a avanzar hacia un sistema sanitario más inclusivo. También ha explicado la disponibilidad, dentro de Fuden Inclusiva del “espacio del Facilitador Sanitario”, como un espacio que reúnen recursos, herramientas y materiales relacionados con la accesibilidad cognitiva en salud, que facilita el intercambio de experiencias y buenas prácticas entre profesionales y funciona como una red colaborativa y comunidad de aprendizaje centrada en la salud inclusiva. Puedes acceder a este espacio aquí>>
El cierre ha reforzado así una de las ideas centrales de la tarde: la accesibilidad requiere formación, participación y trabajo en red para convertirse en una realidad dentro del sistema sanitario.
ImproConCiencia: Storytelling de la Cooperación Enfermera
La primera jornada del III CIFECOOP ha cerrado su programación con “ImproConCiencia: Storytelling de la Cooperación Enfermera”, una propuesta que ha trasladado las experiencias de cooperación a un formato diferente, participativo y cercano.
La actividad, celebrada en Pub Beer Station, ha ofrecido un espacio para compartir historias y vivencias relacionadas con la cooperación enfermera a través del storytelling, incorporando una mirada más experiencial a los contenidos abordados durante la jornada.
Después de un día en el que el Congreso ha recorrido cuestiones como la cooperación internacional, la salud comunitaria, la acción humanitaria, la accesibilidad y la inclusión, esta propuesta ha permitido cerrar la primera jornada desde otro lenguaje: el de las historias de quienes viven y desarrollan la cooperación.
Una tarde para avanzar hacia una salud comprensible e inclusiva
La tarde del 24 de septiembre ha situado la accesibilidad cognitiva como una cuestión directamente vinculada al derecho a la salud. Las experiencias presentadas han mostrado que hacer accesible la atención sanitaria implica actuar en diferentes niveles: mejorar la información, adaptar los materiales, facilitar la comunicación, acompañar determinados procesos, formar a profesionales y transformar los propios espacios sanitarios. Los trabajos desarrollados por el alumnado del Experto Universitario en Accesibilidad Cognitiva a Servicios y Programas de Salud: Facilitador Sanitario para personas con discapacidad intelectual, junto con las ponencias sobre el perfil competencial y la adaptación de centros de salud, han permitido trasladar este reto a propuestas concretas y aplicables. El recorrido de la tarde ha dejado así una idea central: una atención sanitaria inclusiva no consiste únicamente en poder entrar en un servicio, sino también en poder comprenderlo, utilizarlo y participar en las decisiones sobre la propia salud.
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