III CIFECOOP. La crónica del 25 de septiembre. Democratizar la salud pasa por compartir conocimiento, fortalecer capacidades y transformar los cuidados

Sep 28, 2026

La cooperación enfermera de FUDEN en Perú y Paraguay centró las dos mesas redondas de la segunda jornada del III CIFECOOP, en las que se repasaron la trayectoria de los proyectos desarrollados en ambos países y sus próximos retos. La mañana se completó con comunicaciones, pósteres y foto-relatos sobre distintas experiencias de cooperación, acción humanitaria y salud global, antes de cerrar el programa con la entrega de premios Ricardo Peña a las mejores comunicaciones, pósteres y fotorrelatos y la clausura del Congreso con un taller de Afrodance a cargo de Quinndy Akeju, enfermera y activista al frente de la Asociación Afrocolectiva en el País Vasco.

El III Congreso Internacional de FUDEN Cooperación Enfermera (CIFECOOP) se ha celebrado del 25 de septiembre su segunda y última jornada en las Aulas Fuden de Madrid. El encuentro, celebrado los días 24 y 25 de septiembre bajo el lema “Democratizar la salud desde los cuidados: una nueva misión”, ha estado acreditado por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y reconocido como de Interés Sanitario y/o Social por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.

Accede a todos los detalles de CIFECOOP aquí>>

Mesa de comunicaciones libres 4

La mañana comenzó con una nueva sesión de Comunicaciones Libres, moderada por Alejandra Aparicio, enfermera de Fuden Cooperación, que permitió acercarse a experiencias desarrolladas en contextos muy diferentes.

Isusko Eguren Penin abordó el papel de la enfermera de Atención Primaria en la detección precoz de problemas de salud en niños migrantes, mientras Silvia Fernández Rodríguez puso el foco en los determinantes sociales de la salud y las trayectorias de vida desde una unidad de rehabilitación psiquiátrica. La experiencia de los profesionales que participan en cooperación también estuvo presente a través del trabajo de Irene Reinoso Plaza sobre la satisfacción de los voluntarios en proyectos internacionales en Doga-Plage, Benín.

La mirada intercultural atravesó otras de las propuestas, como el fotorrelato de Piedad Iratxe Jiménez Zambrano sobre los cuidados y el Paraguay indígena, o el trabajo de María del Pilar Delgado Sánchez, centrado en la visibilización de los cuidados enfermeros durante una campaña sanitaria en Cuzco mediante la taxonomía NIC.

Desde la India, Darío Canal Pardo presentó una experiencia sobre la prevención de la contaminación de hemocultivos en un hospital rural; mientras María Teresa Meneses Jiménez reflexionó sobre el nuevo Código Ético de Enfermería como herramienta para avanzar hacia una salud accesible y equitativa.

También tuvieron protagonismo la salud emocional y el trabajo con comunidades. María Ramos Soler presentó la experiencia de creación de un espacio seguro para la comunidad educativa de las escuelas agrícolas en Paraguay, e Iris Robles Álaez abordó el liderazgo y la visibilidad del rol enfermero a través de un intercambio profesional entre España y República Dominicana con perspectiva de género.

La mesa de comunicaciones continuó con el fotorrelato “A través de sus ojos”, de María Teresa Pulido García, y con la experiencia presentada por Verónica Delgado Sancho sobre la asistencia sanitaria de urgencias a personas desplazadas desde un enfoque comunitario.

Cerró esta primera mesa Mirka Hraste Rodríguez, con la comunicación “Ecosistemas de Transferencia de Conocimiento en Países de Renta Media: Análisis del Rol de las ONGD con Socios Locales en la Democratización de la Salud”, a partir de las reflexiones surgidas tras cinco años de cooperación de FUDEN en Paraguay, entre 2021 y 2026.

Un conjunto de trabajos que volvió a poner de manifiesto una de las ideas que ha atravesado el Congreso: la cooperación también genera conocimiento. Un conocimiento que nace de la práctica, de la relación con las comunidades y de la capacidad de los profesionales para observar, analizar y buscar nuevas respuestas ante problemas de salud concretos.

MESA REDONDA 3. Una década de cooperación enfermera en Perú. Pasado, presente y futuro de la cooperación al desarrollo

La experiencia acumulada ha sido el eje de la Mesa Redonda 3, “Una década de cooperación enfermera en Perú. Pasado, presente y futuro de la cooperación al desarrollo”, moderada por Amelia Amezcua Sánchez, directora ejecutiva de Fuden, y en la que han participado Rocío Bustamante, coordinadora en terreno de los proyectos de Fuden en Perú, y Cristina Fernández, enfermera becada de Fuden en Perú.

La mesa ha permitido repasar la evolución del trabajo de Fuden en Perú y conocer cómo la experiencia acumulada se está trasladando a nuevas iniciativas desarrolladas junto a las comunidades.

Una cooperación vinculada a la formación enfermera

Amelia Amezcua ha situado el origen de esta trayectoria en la necesidad de avanzar hacia la profesionalización de la cooperación enfermera. “La trayectoria está unida directamente con nuestro Experto en Cooperación”, ha explicado, recordando cómo este proceso, junto al contacto con la enfermera Eugenia Cuesta y la Universidad Católica de Ávila (UCAV), permitió iniciar el trabajo en Perú. La llegada al territorio permitió conocer una comunidad en situación de vulnerabilidad y establecer una relación con Arturo Alcos, líder local que facilitó el contacto con autoridades sanitarias y de otros ámbitos. Amezcua ha destacado además la monitorización del trabajo y la concepción de las prácticas como aprendizaje-servicio, vinculando la formación de las profesionales con las necesidades identificadas sobre el terreno.

Del trabajo previo a un nuevo proyecto con personas mayores

Cristina Fernández ha explicado cómo su experiencia ha dado continuidad al trabajo desarrollado a través de las Becas Primeras Oportunidades de Fuden en Perú y de las prácticas del Experto de Cooperación. El contacto directo con la población permitió descubrir nuevas posibilidades de trabajo. “Hasta que no llegamos a trabajar en la comunidad, descubrimos el potencial que había, sobre todo en las ollas comunitarias, y de las ganas de hacer”, ha señalado. A partir de esta experiencia, el equipo ha decidido poner en marcha un programa dirigido a personas adultas mayores, estructurado en cuatro fases y construido a partir de las necesidades y capacidades identificadas en el territorio.

Generar alianzas y dar visibilidad a la comunidad

Rocío Bustamante ha explicado que el programa comenzó en mayo y que una de las primeras líneas de trabajo ha sido dar visibilidad al proyecto y a la comunidad, al tiempo que se buscan nuevas colaboraciones. Dentro de este proceso, ha mantenido contactos con instituciones como el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables para avanzar en alianzas relacionadas con el proyecto.

Ante la propuesta del “botón de reinicio”, Bustamante ha planteado también un reto personal y profesional: “Dejar la inseguridad, dar pasos grandes o pequeños y reiniciar aprovechando el tiempo con la comunidad”.

Reiniciar desde la experiencia

La idea de partir de lo aprendido también ha marcado la intervención de Cristina Fernández, que ha cuestionado los discursos que desvalorizan la cooperación sin conocer de cerca la realidad en la que se desarrolla. “Yo quiero dejar atrás esos discursos que critican, cuestionan y desvalorizan la cooperación porque desconocen la realidad”, ha señalado.

Frente a ello, ha defendido una cooperación que avance desde la experiencia acumulada y que sitúe a las propias personas en el centro: “Reiniciar, partir de lo aprendido para avanzar, para que sean las mismas personas las que sean conscientes de que tienen derecho a la salud. Escuchar de verdad a las personas”.

La mesa ha mostrado así cómo una década de trabajo permite construir nuevos proyectos desde la formación, las alianzas locales y el conocimiento generado junto a las comunidades, manteniendo la mirada puesta en los retos que plantea el futuro de la cooperación enfermera.

MESA REDONDA 4: Cinco años de cooperación enfermera en Paraguay. Pasado, presente y futuro de la cooperación al desarrollo.

La experiencia acumulada durante cinco años de cooperación enfermera en Paraguay ha protagonizado la Mesa Redonda 4, “Cinco años de cooperación enfermera en Paraguay. Pasado, presente y futuro de la cooperación al desarrollo”, moderada por María Álvarez, coordinadora en sede de los proyectos de Fuden en Paraguay.

La mesa ha contado con Gloria Orrego, coordinadora en terreno de los proyectos de Fuden en Paraguay, Alicia Mazacote, enfermera local de los proyectos de Fuden en Paraguay, y Cristina Hermoso, exalumna del Experto de Cooperación al Desarrollo en Paraguay.

Nuevos retos para la cooperación en Paraguay

María Álvarez ha explicado que el contexto de la cooperación en Paraguay está cambiando y que la reducción de la salud básica como ámbito prioritario para diferentes organismos financiadores plantea nuevos retos para las organizaciones que trabajan en este ámbito. “Las enfermeras que hacemos proyectos de salud tenemos que cambiar y ver qué hacemos ahora, que se alinee más con la cooperación avanzada y que es la que corresponde a las necesidades del país”, ha señalado.

Este proceso ya se está traduciendo en nuevas líneas de trabajo. Tras varios años centrados, entre otros ámbitos, en la prevención de la violencia de género en la red de atención primaria de Asunción, Fuden está comenzando a trabajar en gestión de crisis de salud pública y gestión de desastres con profesionales sanitarios del Ministerio de Salud.

A este trabajo se suma ahora una nueva línea vinculada a las comunidades rurales, a través del proyecto Ko’e Pyahu: Empoderamiento de jóvenes productores para fortalecer la resiliencia climática de comunidades rurales, en el Departamento de San Pedro, financiado por la Agencia Española de Cooperación para el Desarrollo, AECID.

Fortalecer las capacidades para acercar la salud a las comunidades

Gloria Orrego ha puesto el foco en los avances conseguidos durante estos años en el acceso a los servicios sanitarios y en la incorporación del enfoque de derecho a la salud y de la estrategia de Atención Primaria. Uno de los principales cambios, ha explicado, es que los servicios sanitarios pueden acercarse ahora a las propias comunidades. “Hoy día, el ciudadano no necesita llegar a un servicio de salud. Hoy los servicios de salud llegan hasta la casa del usuario. Eso para nosotros es un gran logro”, ha señalado. Para Orrego, la continuidad de estos avances pasa por seguir fortaleciendo las capacidades de las instituciones públicas, especialmente en el ámbito sanitario, y por reforzar la formación de líderes y agentes comunitarios y las capacidades de las Unidades de Salud de la Familia.

Aprender también de lo que no estaba previsto

La experiencia de los proyectos de prevención de la violencia de género ha dejado también aprendizajes sobre aspectos que inicialmente no estaban contemplados. Alicia Mazacote ha explicado que en estos proyectos se detectó que los hombres habían quedado fuera de las acciones formativas previstas, por lo que se decidió incorporarlos. “Ellos dicen que nunca se les capacitó antes y que muchas violencias desconocían que eran violencia”, ha señalado. Esta experiencia ha llevado a ampliar la mirada hacia otros grupos de población. Entre los retos que identifica para los próximos años está continuar el trabajo con niños y adolescentes, así como desarrollar materiales y herramientas adaptados a sus necesidades.

Una cooperación que requiere competencias más allá de lo clínico

Para Cristina Hermoso, uno de los principales aprendizajes de su experiencia como alumna del Experto de Cooperación Internacional de Fuden ha sido comprender que el trabajo enfermero en cooperación exige competencias que van más allá de la práctica clínica. “Ser enfermera en cooperación exige una competencia intercultural y no basta solo con la competencia clínica”, ha señalado. A esta preparación ha sumado la importancia de formarse en enfoque de género, enfoque de derechos y capacidad de diálogo, competencias necesarias para trabajar en contextos culturales diferentes y establecer relaciones de colaboración con las comunidades.

Reiniciar para seguir fortaleciendo capacidades

La propuesta del “botón de reinicio” ha permitido a las participantes identificar aquello que quieren conservar y aquello que quieren transformar de cara al futuro. Para Gloria Orrego, la palabra que resume su experiencia es solidaridad, especialmente en referencia a la cooperación española, cuya continuidad considera importante para Paraguay. Alicia Mazacote ha señalado como reto seguir fortaleciendo las capacidades y trabajando en equipo, mientras que Cristina Hermoso ha planteado la necesidad de seguir avanzando desde la formación y la experiencia adquirida.

La mesa ha mostrado así una cooperación que se adapta a las nuevas necesidades del país, fortalece las capacidades locales y amplía sus ámbitos de actuación, desde la atención primaria y la prevención de la violencia hasta la gestión de emergencias, la resiliencia climática y el trabajo con comunidades rurales.

Mesa de comunicaciones libres 5

Los trabajos presentados  en la última Mesa de comunicaciones libres mostraron cómo el conocimiento enfermero puede convertirse en una herramienta para reforzar comunidades y generar nuevas respuestas.

Soledad Lucas Cañabate presentó una propuesta para abordar la violencia de género en Paraguay desde la participación comunitaria, mientras Elena Romero Martí compartió una experiencia de cooperación entre Madrid y Cuzco que refleja el paso de la asistencia hacia la transferencia de conocimiento.

La cooperación con Guinea Ecuatorial estuvo representada por el trabajo de Ester Vázquez Algora, centrado en el inicio de una alianza para mejorar la calidad de vida de niños con anemia falciforme. Desde los campamentos saharauis, Sofía González Delgado planteó una reflexión sobre lo que ocurre cuando el conocimiento generado en una experiencia formativa es reconocido y asumido como propio con los campamentos saharauis como contexto.

La respuesta humanitaria también estuvo presente a través de Patricia Marimón Garrido, que abordó la continuidad asistencial enfermera ante la llegada de personas migrantes por vía marítima a El Hierro. Por su parte, Mónica Calderón Fernández puso el foco en el liderazgo enfermero y el acceso a agua segura en Paita, Perú, mientras Gloria Angélica Orrego Blanco presentó una propuesta de formación intercultural para enfermeras cooperantes en Paraguay desde la teoría de Dorothea Orem.

Experiencias que, desde ámbitos muy distintos, volvieron a defender una misma idea: transferir conocimiento no significa simplemente transmitirlo, sino adaptarlo, compartirlo y convertirlo en una herramienta útil para las personas y las comunidades.

Premios Ricardo Peña. Reconocer el conocimiento que nace de la cooperación

El III CIFECOOP ha acogido la primera edición de los Premios Ricardo Peña, creados en homenaje al enfermero y cooperante de Fuden Ricardo Peña, recientemente fallecido. Su hijo, Sebastián Peña, ha participado en este primer acto de entrega y ha agradecido que estos premios lleven el nombre de su padre como una forma de mantener vivo su legado. “Mi padre como padre era excepcional, pero él estuvo muy comprometido de manera ética y con humildad. Tener esta oportunidad y ver que está ahí su nombre es la manera de mantener el legado que él quiso promover”, ha señalado.

Sebastián Peña ha sido además el encargado de entregar el premio al mejor póster, que ha recibido Darío Canal por el trabajo «Hemocultivos contaminados en el Servicio de Urgencias de un Hospital Rural de la India, ¿pueden reducirse mediante un protocolo de enfermería basado en una técnica no estéril?».

El premio a la mejor comunicación oral ha sido concedido ex aequo a Malen Eizaguirre, por «Formación sobre menstruación consciente y sostenible a mujeres supervivientes de ataques con ácido en India», y Silvia Fernández, por «Huellas de la salud global: determinantes sociales y trayectorias de vida en una unidad de rehabilitación psiquiátrica». La entrega ha corrido a cargo de Ángel López, director de la Cátedra Fuden-UCLM.

El premio al mejor fotorrelato ha sido para María Teresa Pulido, por «A través de sus ojos», y ha sido entregado por Amelia Amezcua, directora de Fuden.

Reconocimiento a Antonio Arribas

El acto ha incluido también un reconocimiento a Antonio Arribas, enfermero de Fuden recientemente jubilado. Durante el encuentro se le ha hecho entrega de una placa conmemorativa, en un homenaje a su trayectoria profesional.

La encargada de realizar esta entrega ha sido la enfermera cooperante Carmen Cantabrana, que ha puesto así el cierre a un espacio dedicado a reconocer diferentes formas de contribuir a la profesión, la cooperación y la generación de conocimiento enfermero.

Una clausura para celebrar los cuidados

El III CIFECOOP cerró su programa con una propuesta que llevó la reflexión del Congreso al terreno de la expresión y el movimiento. Quinndy Akeju, enfermera y activista de la Asociación Afrocolectiva en el País Vasco, fue la encargada de conducir un taller de afrodance como cierre de estas dos jornadas.

Una manera de terminar el encuentro conectando también con una dimensión cultural de los cuidados y con la idea de que la salud se construye desde múltiples formas de participación, relación y expresión.

III CIFECOOP. Compartir conocimiento para democratizar la salud desde los cuidados

En el III CIFECOOP se han recorrido experiencias, debates y propuestas diferentes, pero todas ellas han terminado conduciendo hacia una misma reflexión. Democratizar la salud desde los cuidados exige mucho más que garantizar asistencia: implica escuchar a las comunidades, reconocer sus conocimientos, fortalecer capacidades, favorecer la participación y construir respuestas adaptadas a cada realidad.

Durante estas dos jornadas, la cooperación de los profesionales sanitarios ha mostrado su capacidad para trabajar desde la accesibilidad, la interculturalidad, la salud comunitaria, la respuesta humanitaria, la formación y la transferencia de conocimiento. También ha puesto en valor la importancia de mantener procesos sostenidos en el tiempo, como los compartidos desde Perú y Paraguay, y de generar alianzas capaces de dar continuidad a lo aprendido.

Porque si algo ha dejado este III CIFECOOP es precisamente esa mirada: cuidar también es generar conocimiento, compartirlo y ponerlo al servicio de la transformación. Y desde ahí, la enfermería puede seguir contribuyendo a construir una salud más accesible, equitativa, participativa y verdaderamente democrática.

Galería de imágenes

 

Te puede interesar