El III Congreso Internacional de FUDEN Cooperación Enfermera (CIFECOOP) ha arrancado durante la mañana del 24 de septiembre con las Aulas Fuden de Madrid llenas y el cartel de “completo”, en una jornada que ha reunido a profesionales sanitarios, investigadores, cooperantes y otros agentes vinculados a la cooperación internacional, la acción humanitaria y la salud global. El Congreso, acreditado por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y reconocido como de Interés Sanitario y/o Social por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, se celebra bajo el lema “Democratizar la salud desde los cuidados: una nueva misión”.
El III CIFECOOP arranca con las Aulas Fuden llenas y el cartel de “completo”

La primera jornada del III CIFECOOP ha arrancado con una mañana dedicada a compartir conocimiento, experiencias de terreno y aprendizajes acumulados en distintos contextos de cooperación, con una programación que ha combinado comunicaciones científicas, pósteres, fotorrelatos y mesas redondas. Los profesionales sanitarios participantes han tenido la oportunidad de acercarse a diferentes experiencias y proyectos desarrollados en el ámbito de la cooperación, así como a investigaciones y trabajos que ponen en común distintas perspectivas sobre la salud global y la acción humanitaria. Ha ofrecido también espacios para el intercambio de experiencias y la reflexión colectiva, acercando las realidades de distintos contextos de cooperación a los profesionales asistentes y poniendo en valor el conocimiento generado a partir del trabajo sobre el terreno.
De esta forma, el III CIFECOOP ha iniciado su programa con una jornada centrada en compartir conocimiento y generar espacios de encuentro entre profesionales, situando los cuidados y el derecho a la salud en el centro de la reflexión sobre la cooperación y la salud global.
Mesa de comunicaciones libres 1
La jornada ha comenzado con la Mesa de Comunicaciones Libres 1, moderada por Ana Lucas Suárez, enfermera de Fuden Cooperación, que ha reunido trabajos en diferentes formatos: comunicaciones orales, pósteres y fotorrelatos.
La primera intervención ha corrido a cargo de M.ª Victoria Terrés Montejano, con la comunicación “Tejiendo redes: investigación-acción frente a la soledad no deseada en El Agustino (Perú)”, una propuesta centrada en el abordaje comunitario de una problemática que afecta al bienestar y a la salud de las personas y que requiere respuestas construidas desde el propio territorio.
A continuación, Nuria Elvira Nogueras ha presentado el proyecto “Creación de espacios protectores con refuerzos educativos y apoyo psicosocial para la infancia en situación de vulnerabilidad en la comunidad de Pelopincho II, Asunción, Paraguay”, centrado en la protección de la infancia y en la generación de entornos que favorezcan tanto el desarrollo como el bienestar emocional y social.

La salud comunitaria y el acceso a los servicios sanitarios en territorios indígenas de Costa Rica han protagonizado el póster presentado por Ester Campo Beamud, mientras que Laura Montoro Adrover ha acercado a los asistentes, a través del fotorrelato “Sembrando futuro: salud infantil y cuidados comunitarios en los campamentos de población refugiada saharaui”, la realidad de los cuidados comunitarios y de la salud infantil en un contexto de población refugiada.
La mesa ha continuado con la comunicación de Malen Eizaguirre Mayo, “Formación sobre menstruación consciente y sostenible a mujeres supervivientes de ataques con ácido en India”, que pone el foco en la educación para la salud y en las necesidades específicas de mujeres supervivientes de violencia.
Por su parte, Ana Ortiz Gil ha presentado una “Propuesta de Proyecto de Cooperación al Desarrollo: Creación de un espacio comunitario en el Batey de Tarana, Monte Plata, República Dominicana”, mientras que Elvira Muñoz Millán ha abordado, a través del póster “Más allá del duelo migratorio: El Síndrome de Ulises desde la perspectiva de la Enfermería Transcultural”, la relación entre migración, salud y cuidados desde una perspectiva transcultural.

La alimentación, la salud y el medio ambiente se han encontrado en la propuesta de Álvaro González Frances, “Fortalecimiento de las condiciones de salud e inocuidad alimentaria en el centro de educación integral Ko’ê Pyahu mediante la adecuación de espacios seguros con enfoque One Health”. Una mirada que conecta la salud de las personas con las condiciones ambientales y alimentarias de las comunidades.
También desde un enfoque de salud ambiental infantil, María Bernarda Quintana Mejía ha presentado “Infancia, ambiente y territorio (IAT): un modelo de transferencia del conocimiento científico mediante cooperación internacional para la promoción de la salud ambiental infantil”, una propuesta que pone en relación la generación de conocimiento científico con su transferencia a las comunidades.
La mesa ha incluido también la comunicación de Blanca Navarro Calbet, “Implementación de estrategias para reducir la malnutrición en las redes de salud de la IV Región Sanitaria – Guairá, Paraguay”, centrada en uno de los grandes retos de salud pública y en el fortalecimiento de las respuestas desde las redes sanitarias.

El impacto de la emergencia climática sobre los propios profesionales sanitarios ha sido abordado por Antonio Miguel Carballo Bentacort, con el trabajo “La huella del cambio climático en la salud mental de las enfermeras: un estudio cualitativo”. La propuesta incorpora así una mirada sobre cómo las transformaciones ambientales y climáticas también repercuten en la salud y el bienestar de quienes cuidan.
La primera mesa de comunicaciones ha concluido con el fotorrelato de Rosa María Ramos Palmero, “Una historia de activismo enfermero: trayectoria, resiliencia y legado de José Parra Gaona desde la autogestión de ACADEI hasta la conquista de la salud universal en Paraguay”, que recupera una trayectoria de activismo y compromiso con el derecho a la salud en Paraguay.
En conjunto, las comunicaciones han permitido recorrer Perú, Paraguay, Costa Rica, India y los campamentos de población refugiada saharaui, además de abordar cuestiones como la infancia, la salud comunitaria, la migración, la salud ambiental, la nutrición, la salud mental, la interculturalidad y el activismo enfermero.
Una inauguración para situar los retos de la cooperación enfermera
Tras el primer espacio de intercambio científico, Amelia Amezcua, directora ejecutiva de FUDEN, arrancó la inauguración de este III CIFECOOP. Amelia Amezcua ha repasado la evolución del CIFECOOP desde su primera edición y la apuesta de Fuden por consolidar un espacio en el que compartir las experiencias y el conocimiento generado por las enfermeras. Los fotorrelatos, la comunicación científica y la reflexión sobre la incidencia política han formado parte de este recorrido, que este año incorpora una nueva pregunta bajo el lema «Democratizar la salud desde los cuidados: una nueva misión».
La directora ejecutiva de FUDEN ha planteado esta nueva misión como una oportunidad para que las enfermeras se pregunten qué quieren transformar, qué valores quieren preservar y con quién quieren hacerlo. «Con un botón de reiniciar, pero no para volver al pasado, sino para transformar, para decidir con qué nos quedamos y con qué no nos quedamos», ha señalado.

La reflexión ha continuado en diálogo con Beatriz Coto, directora de la Agencia Asturiana de Cooperación al Desarrollo (AACD). Coto ha situado la propuesta del CIFECOOP en el marco de una cooperación que debe incorporar los derechos humanos y el enfoque feminista, dos de las líneas que definen la cooperación asturiana.
En conversación con Amelia Amezcua, Coto ha destacado que hablar de democratizar la salud desde los cuidados implica también abordar las desigualdades que atraviesan un sector profundamente feminizado. «Los cuidados abordan, desde la raíz, esas brechas de género», ha señalado. Asimismo, ha puesto en valor el papel de las enfermeras y la necesidad de visibilizar su contribución a la cooperación.

El diálogo ha abordado también la necesidad de avanzar hacia nuevas formas de medir el impacto de los proyectos, como ha destacado Amezcua «con una mirada más centrada en las personas y en los resultados». Una cuestión que conecta con la evolución de la propia cooperación y con los retos que plantea el actual contexto internacional.
Coto ha señalado que los recortes de la ayuda internacional, especialmente en el ámbito de la salud, obligan a repensar las formas de trabajar en cooperación y a reforzar la colaboración entre instituciones, organizaciones y profesionales. En este escenario, ha animado a las enfermeras a implicarse en la cooperación al desarrollo y ha recuperado una idea que resume el papel de la cooperación ante los momentos de crisis: «De las crisis se sale cooperando».

Con este diálogo se ha inaugurado un III CIFECOOP que, durante dos jornadas, reúne experiencias, investigaciones y proyectos de distintos territorios para reflexionar sobre los cuidados y sobre el papel de las enfermeras ante esta nueva misión de democratizar la salud.
Mesa Redonda 1: “Tres décadas de cooperación enfermera en República Dominicana: pasado, presente y futuro de la cooperación al desarrollo”
Tras la pausa, la programación ha continuado con la Mesa Redonda 1: “Tres décadas de cooperación enfermera en República Dominicana: pasado, presente y futuro de la cooperación al desarrollo”, moderada por María Gallardo, coordinadora en sede de los proyectos de FUDEN en República Dominicana.
El encuentro ha reunido a Yaquelin Félix, coordinadora en terreno de los proyectos de FUDEN en República Dominicana, y a las enfermeras locales Loreta Figuereo, Isidra Heredia y Gloria Amparo Melo, para compartir sus experiencias y su visión sobre los retos de la cooperación desde el propio territorio.

Más allá del recorrido de estos años, las profesionales han puesto el foco en cómo debe seguir avanzando la cooperación y cuál debe ser el papel de las enfermeras en este proceso: fortalecer las instituciones, acercar la atención sanitaria a las comunidades, consolidar las capacidades locales y convertir a las profesionales en agentes activos de transformación.
Acercar la atención sanitaria a las comunidades
Para Loreta Figuereo, enfermera local de los proyectos de FUDEN en República Dominicana, uno de los principales retos de la cooperación pasa por el fortalecimiento de las instituciones, de manera que puedan acercar los servicios sanitarios a las comunidades.
“Que la asistencia llegue hasta los bateyes, que la comunidad no tenga que trasladarse al hospital, sino que esas instituciones se trasladen a las comunidades a llevar el servicio, a que puedan dar ese apoyo y esa asistencia que necesitan las comunidades”, ha explicado.

Una idea que conecta con la reivindicación de Gloria Amparo Melo, enfermera local de los proyectos de FUDEN en República Dominicana, que ha defendido un papel más activo de las enfermeras dominicanas. “Que la enfermera no se vea solo como atención directa o poner una inyección”, ha señalado.
Para Melo, las profesionales deben sentirse empoderadas para trabajar también en las comunidades y reforzar la atención primaria. “Que la enfermera pueda sentirse empoderada, que pueda ir a la comunidad y que a la comunidad se le pueda dar esa atención primaria para poder descongestionar un poco los hospitales”, ha apuntado.
Una cooperación que deja capacidades en el territorio
La necesidad de que los aprendizajes y las capacidades generadas permanezcan en las comunidades ha sido también uno de los ejes de la intervención de Isidra Heredia, enfermera local de los proyectos de FUDEN en República Dominicana. Desde su experiencia en el municipio de Yamasá, ha señalado que uno de los retos de futuro es conseguir que los conocimientos adquiridos a través de la cooperación continúen dando frutos en el territorio.
“Eso que se le ha enseñado, que ellos sigan sacando esos frutos que ellos han adquirido de la cooperación”, ha destacado.
Esta forma de entender la cooperación está presente en los proyectos que FUDEN desarrolla actualmente en República Dominicana, entre ellos “Agua potable, saneamiento básico y derecho a la salud con enfoque de género y medioambiental en el Batey La Jagua de Monte Plata”, financiado por la Agencia Asturiana de Cooperación al Desarrollo (AACD), y el proyecto «Fortalecimiento del Derecho al Agua y la Salud con Enfoque de Género y Sostenibilidad en el Batey 5 Casas, Distrito Don Juan República Dominicana» financiado por el Ayuntamiento de Málaga y también centrado en el derecho al agua, el saneamiento y la salud.

Convertir las dificultades en fortalezas
Desde su experiencia como coordinadora en terreno de los proyectos de FUDEN en República Dominicana, Yaquelin Félix ha puesto el acento en la necesidad de afrontar las dificultades que aparecen en el trabajo de cooperación sin perder de vista la capacidad de transformación.
“Dejar atrás no victimizarse”, ha señalado, en referencia a las resistencias institucionales y a la burocracia que pueden encontrarse en el desarrollo de los proyectos. Su propuesta es clara: “Seguir adelante. Esas debilidades convertirlas en fortaleza”.

Félix también ha reivindicado el papel de las enfermeras como agentes de cambio, pero desde una intervención respetuosa con las personas y con sus decisiones. “Queremos comenzar a ser agente de cambio sin violentar la intimidad de las personas a las cuales vamos a asistir”, ha explicado.
Su planteamiento pasa por acercarse a las comunidades desde la confianza y el respeto: “De una manera sigilosa entrar en sus vidas y hacer que cambien”.
Las enfermeras, protagonistas de la cooperación desde el territorio
Las intervenciones de Yaquelin Félix, Loreta Figuereo, Gloria Amparo Melo e Isidra Heredia han puesto de manifiesto una idea común: la cooperación debe seguir fortaleciendo las capacidades que ya existen en las comunidades y ampliar el papel de las enfermeras en la promoción y protección del derecho a la salud.

Sus testimonios, compartidos en el marco del III CIFECOOP, han trasladado al Congreso la experiencia de quienes trabajan directamente en el territorio y conocen de primera mano sus necesidades. Una mirada que conecta con la nueva misión planteada en esta edición: democratizar la salud desde los cuidados, acercando los servicios a las comunidades y reconociendo a las enfermeras como agentes de transformación.
Mesa Redonda 2: “Llegar, responder, sostener: Respuesta humanitaria y liderazgo enfermero en los terremotos de Venezuela”
La última parte de la mañana ha estado dedicada a la respuesta humanitaria y al liderazgo enfermero en situaciones de emergencia, a través de la Mesa Redonda 2, “Llegar, responder, sostener: Respuesta humanitaria y liderazgo enfermero en los terremotos de Venezuela”.
La mesa, moderada por Eugenia Cuesta, directora del Experto de Cooperación para Enfermería de FUDEN y delegada internacional de la Cruz Roja Española, ha contado con la participación de Juan Luis Lavado Aguilar, Aida Barceló Michans, María García Llano y Daphne Tamar Van Der Velde Figueroa, enfermeros y enfermeras desplegados como delegados de salud durante los terremotos de Venezuela.
El encuentro ha permitido conocer, desde la experiencia directa de quienes participaron en el despliegue, qué papel desempeñan las enfermeras en una emergencia humanitaria y cómo sus funciones van mucho más allá de la atención clínica.

Una respuesta que exige preparación y capacidad de adaptación
Eugenia Cuesta ha contextualizado la magnitud de la emergencia y la respuesta internacional desplegada tras los terremotos de Venezuela. Durante la mesa se han compartido datos como los 6.509 fallecimientos, 6.462 personas rescatadas y más de 230.000 personas atendidas, además de los 11.000 hogares que quedaron en situación de riesgo y las 38 estructuras sanitarias afectadas.
Ante una emergencia de estas dimensiones se activó un sistema internacional de ayuda humanitaria en el que participaron diferentes equipos especializados. Cuesta ha explicado el funcionamiento de los Equipos Médicos de Emergencia (EMT), un sistema que permite estandarizar y coordinar la respuesta sanitaria internacional ante situaciones de emergencia.
En este contexto se integraron diferentes dispositivos de respuesta, entre ellos el Equipo START de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y los equipos de Cruz Roja, con profesionales preparados para incorporarse a escenarios de emergencia.
Pero antes de llegar al terreno existe también un proceso de preparación y activación. María García Llano ha explicado que, cuando llega el aviso, las profesionales disponen de 48 horas para confirmar su disponibilidad, mientras se activa el roster de enfermeras. A partir de ahí, no siempre se sabe de inmediato quién terminará formando parte del despliegue, por lo que la disponibilidad y la capacidad de adaptación resultan fundamentales.

El papel de la enfermera va más allá de la atención clínica
La experiencia de Juan Luis Lavado Aguilar refleja esa amplitud de funciones. Durante el despliegue comenzó trabajando en la zona de triaje y posteriormente colaboró con Cruz Roja Venezolana, rotando por diferentes funciones dentro de la respuesta.
Su experiencia le ha llevado a reivindicar una formación enfermera que vaya más allá de las competencias clínicas. “Os animaría a seguir formándoos, no solo a nivel clínico y sanitario”, ha señalado.
En una emergencia, ha explicado, las necesidades obligan a asumir funciones diversas y resulta útil contar con conocimientos en ámbitos como las telecomunicaciones, la logística, el agua o el saneamiento. “Cuando llegas allí, ejerces de todo”, ha resumido, recordando que durante su despliegue participó incluso en el montaje de un hospital de campaña.
Junto a la preparación técnica, Lavado Aguilar ha destacado también la importancia de aprender a gestionar las frustraciones que pueden surgir en contextos en los que las necesidades son muchas y los recursos disponibles son limitados.
Flexibilidad para responder a necesidades que cambian
La capacidad de adaptación ha sido también uno de los aspectos destacados por Daphne Tamar Van Der Velde Figueroa. En una emergencia humanitaria, ha explicado, no siempre existe un personal fijo para cada función, por lo que los propios equipos tienen que organizarse y asumir diferentes responsabilidades según las necesidades del momento.
“Tienes que ser muy flexible”, ha señalado, poniendo como ejemplo la importancia que adquirió la gestión de la farmacia durante el despliegue.
La enfermera ha reivindicado además la versatilidad de la profesión en estos contextos. “Creo que las enfermeras estamos acostumbradas a buscarnos la vida en el hospital y que al final valemos para cualquier perfil”, ha explicado.
Durante la emergencia, muchos de los perfiles de referencia dentro del equipo eran enfermeras, también en funciones alejadas de la atención directa. Para Van Der Velde Figueroa, esta experiencia demuestra que “valemos para cualquier perfil y los límites nos los ponemos nosotras”.

Una emergencia que evoluciona y cambia las necesidades de atención
Aida Barceló Michans ha explicado cómo las necesidades sanitarias fueron cambiando a medida que evolucionaba la emergencia. En los primeros momentos acudían pacientes afectados directamente por la situación, mientras que posteriormente fueron adquiriendo mayor peso las personas con enfermedades crónicas y otras necesidades de salud que requerían continuidad en la atención.
Esta evolución obliga a los equipos a adaptar constantemente su respuesta y a combinar la atención a las consecuencias inmediatas de la emergencia con otras necesidades de salud que ya estaban presentes en la población.
Barceló ha destacado además la importancia de trabajar junto a los profesionales del propio territorio. “Hay muy buenos profesionales en el lugar en el que hemos estado allí en Venezuela”, ha señalado.
Para la enfermera, conocer a estos profesionales y comprobar que el trabajo realizado puede continuar en manos de quienes permanecen en el territorio constituye uno de los aprendizajes más valiosos del despliegue. “Tener la oportunidad de conocerles y saber que se queda en buenas manos es el mayor regalo de poder haberme ido en este momento”, ha explicado.
La salud mental, otro reto de la respuesta humanitaria
La mesa también ha puesto el foco en la salud mental como una de las necesidades que deben seguir abordándose en Venezuela.
Las profesionales han señalado la importancia de que la respuesta humanitaria tenga en cuenta no solo las necesidades sanitarias inmediatas, sino también las consecuencias que una emergencia de estas características genera en las personas y en las comunidades a medio y largo plazo.
La atención y el acompañamiento en salud mental aparecen así como parte de los retos que permanecen una vez superada la fase inicial de la emergencia.
La importancia de trabajar junto a los profesionales locales
María García Llano ha destacado además la buena acogida que tuvo la acción humanitaria en Venezuela. Una experiencia que ha permitido poner en valor la importancia de la relación con las comunidades y con los profesionales locales durante un despliegue internacional.

La acogida de la acción humanitaria, ha señalado, no es necesariamente igual en todos los contextos, por lo que la capacidad de adaptación de los equipos y la construcción de relaciones con las estructuras del territorio son elementos fundamentales para desarrollar una respuesta adecuada.
La experiencia compartida durante la mesa ha mostrado así que la acción humanitaria no consiste únicamente en llegar a una emergencia y prestar asistencia. También implica saber integrarse en el contexto, trabajar con los profesionales locales, adaptarse a las necesidades cambiantes y contribuir a que las capacidades permanezcan en el territorio.
Enfermeras preparadas para responder, sostener y liderar
Las experiencias de Juan Luis Lavado Aguilar, Aida Barceló Michans, María García Llano y Daphne Tamar Van Der Velde Figueroa han puesto de manifiesto la amplitud del papel de las enfermeras en las emergencias humanitarias.
Sus intervenciones han mostrado una profesión capaz de asumir funciones asistenciales, de triaje, coordinación, logística, farmacia, gestión y organización, adaptándose a las necesidades de cada contexto y trabajando junto a otros profesionales y con las estructuras locales.
Una experiencia que conecta directamente con el lema de esta mesa —llegar, responder y sostener— y con la propuesta del III CIFECOOP de democratizar la salud desde los cuidados, también en aquellos escenarios en los que responder a las necesidades de las personas exige preparación, liderazgo y capacidad para asumir nuevos roles.
Mesa de comunicaciones libres 2
La mañana ha continuado con la Mesa de Comunicaciones Libres 2, moderada por María Martínez, enfermera de Fuden Cooperación, que ha reunido trabajos en diferentes formatos y ha permitido ampliar la mirada sobre la cooperación enfermera desde ámbitos como la formación ante desastres, la experiencia de terreno, la intervención comunitaria, la accesibilidad cognitiva y los cuidados.
La mesa ha comenzado con la comunicación de Carmen Pérez, centrada en la eficacia de la realidad virtual en enfermería para la formación ante desastres, una propuesta que explora nuevas herramientas para preparar a los profesionales ante situaciones de emergencia y mejorar sus capacidades de respuesta.

La experiencia directa de cooperación ha estado presente en el fotorrelato de María Nieto Méndez, que ha acercado a los asistentes las vivencias de una enfermera en Gambia, utilizando el lenguaje visual para recoger y compartir la realidad del trabajo enfermero en el terreno.
A continuación, María del Carmen García Talles ha presentado el proyecto COMITARI, una propuesta centrada en la incorporación de los enfermeros en los EVO, equipos de valoración y orientación, que pone el foco en el papel de los profesionales de enfermería y en su participación dentro de estos equipos.
La salud comunitaria ha protagonizado la propuesta de Claudia del Castillo González, centrada en la prevención comunitaria del cáncer de cérvix en el Batey Triple Ozama, en Monte Plata (República Dominicana). El trabajo aborda la prevención y la promoción de la salud desde una perspectiva vinculada al territorio y a las necesidades de la comunidad.

Por su parte, Ane Antillaque Sopelana ha presentado el fotorrelato “El éxito de volverse innecesaria”, una propuesta que invita a reflexionar sobre el propósito y la evolución de los proyectos de cooperación y sobre la importancia de generar procesos capaces de fortalecer la autonomía de las comunidades.
La mesa ha concluido con el póster de Ana Isabel Carvajal Rodríguez, centrado en la accesibilidad cognitiva para garantizar el acceso universal a la atención odontológica en personas con neurodivergencias. Una propuesta que incorpora la perspectiva de inclusión y accesibilidad al ámbito de la atención sanitaria.
En conjunto, esta segunda mesa de comunicaciones ha ampliado los contenidos de la mañana con experiencias y propuestas que conectan la preparación ante emergencias, la cooperación enfermera, la intervención comunitaria, la prevención, la autonomía y la accesibilidad, mostrando la diversidad de ámbitos desde los que los profesionales pueden contribuir a democratizar la salud desde los cuidados.
Una mañana para compartir experiencias y construir conocimiento desde la cooperación
La primera mañana del III CIFECOOP ha puesto sobre la mesa la diversidad de contextos, experiencias y ámbitos en los que la enfermería desarrolla su labor en cooperación. Las intervenciones han permitido recorrer realidades de Perú, Paraguay, Costa Rica e India, además de República Dominicana, los campamentos saharauis y Venezuela, a través de trabajos que han abordado cuestiones como la salud comunitaria, la educación para la salud, la interculturalidad, la infancia, la nutrición, la salud ambiental, la salud mental, la acción humanitaria y la investigación.

Las distintas comunicaciones, pósteres y fotorrelatos han mostrado cómo el conocimiento enfermero se construye también desde la experiencia directa y desde el trabajo desarrollado junto a las comunidades. Investigaciones, proyectos e iniciativas surgidas de diferentes territorios han compartido durante esta mañana aprendizajes, herramientas y formas de abordar los retos que plantea la cooperación desde la práctica profesional.
Junto a la presentación de trabajos, las mesas de diálogo han abierto espacios para profundizar en algunas de estas experiencias y poner en común diferentes perspectivas sobre el papel de la enfermería en la cooperación al desarrollo. Un intercambio que ha permitido conectar realidades diversas y reivindicar el valor de la experiencia de los profesionales como punto de partida para seguir generando conocimiento y fortaleciendo las capacidades locales.
El arranque del III CIFECOOP ha dejado una idea transversal: la cooperación se construye desde el conocimiento, la experiencia compartida y el trabajo con las personas y las comunidades, pero también desde la capacidad de aprender de contextos diferentes y trasladar esos aprendizajes a nuevas realidades.
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