La soledad también se vive en la oscuridad

May 9, 2026

Cristina García, enfermera becada en Perú del programa de Fuden Becas Primeras Oportunidades en Cooperación Internacional nos envía este texto contando su experiencia en el país.

“Me siento sola cuando se hace de noche porque vivo sola y no tengo luz”. Esta afirmación, realizada por Paulina, vecina de El Agustino (Lima), resume con dureza una realidad que en ocasiones no es visible: la vulnerabilidad social no solo afecta las condiciones materiales de vida, sino también la salud emocional de las personas. En comunidades marcadas por la pobreza, la inseguridad y el acceso limitado a servicios básicos, la soledad sentida se expresa de modos a los que no estamos habituados.

Los determinantes sociales de la salud

Los factores que determinan la salud no solo están determinados por la biología o la calidad del sistema sanitario. Factores sociales como la vivienda, la seguridad, las redes de apoyo o el acceso a servicios básicos, influyen profundamente en el bienestar físico y emocional. Vivir en condiciones precarias genera estrés, miedo e incertidumbre, especialmente en personas mayores o mujeres que viven solas. La falta de iluminación, por ejemplo, además de ser un problema material; incrementa el aislamiento, limita la vida comunitaria y alimenta la percepción de inseguridad y soledad.

La comunidad como espacio de apoyo

En El Agustino, muchas personas encuentran en los espacios comunitarios una forma de resistir estas dificultades. Los talleres, reuniones vecinales y actividades grupales permiten reconstruir vínculos, recuperar la confianza y sentirse acompañados. Escuchar a otros y compartir experiencias ayuda a comprender que la vulnerabilidad no debe vivirse en silencio.

Fuden y el trabajo frente a la soledad no deseada

Fuden comienza a trabajar la soledad no deseada con un grupo de personas adultas mayores en El Agustino. Las enfermeras becadas María García Llano, Victoria Terrés Montejano, Raquel Fernández Santana y Cristina Fernández García, junto con la coordinadora de Fuden en Perú, Rocío Bustamante Chacón, han realizado unas sesiones exploratorias en las que recogen sus testimonios en primera persona.

Escuchar para transformar

Cambiar realidades es posible, pero nunca sin los verdaderos protagonistas de estas historias. Por ello, las palabras de cada una de las personas cuentan. Narran una realidad, y nadie la conoce mejor que ellos.

¿Quieres saber más sobre las Becas Primeras Oportunidades en Cooperación Internacional de Fuden? ¡Te lo contamos aquí!

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