La Gobernación de Monte Plata acogió el encuentro final de difusión de resultados y apropiación comunitaria del proyecto “Mejorar la atención integral de la mujer con énfasis en la salud sexual y reproductiva (SSR) y prevención de enfermedades. Monte Plata», desarrollado por Fuden y financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, AECID.
Una jornada que reunió a representantes institucionales, profesionales sanitarios, promotoras de salud comunitaria, personal educativo y población beneficiaria para compartir los logros alcanzados y reflexionar sobre el impacto generado en las comunidades bateyanas de la provincia.
El acto fue conducido Yulisa Mejías, maestra de ceremonias, quien destacó que la jornada permitía celebrar no solo los resultados obtenidos, sino también “el trabajo comprometido con la salud, la dignidad y los derechos de las mujeres de nuestras comunidades”.
Un proyecto que deja capacidades instaladas en las comunidades

La inauguración estuvo presidida por el doctor Cándido Norberto Herrera, director provincial de Salud y socio local del proyecto, quien puso en valor la transformación generada por la iniciativa en la provincia de Monte Plata.
Durante su intervención destacó que el proyecto ha contribuido significativamente a mejorar la salud y la calidad de vida de mujeres, adolescentes y familias en situación de vulnerabilidad, fortaleciendo la atención integral con especial énfasis en la salud sexual y reproductiva, la prevención de enfermedades y el empoderamiento comunitario.
Entre los principales resultados alcanzados señaló la formación de 205 promotoras de salud comunitaria, el trabajo desarrollado con adolescentes en centros educativos, la realización de 15 operativos médicos comunitarios y el fortalecimiento del sistema sanitario mediante la capacitación continua de profesionales de enfermería y la dotación de equipamiento clínico en hospitales y centros de salud.
Asimismo, destacó el papel fundamental de las promotoras comunitarias como agentes de cambio y aseguró que, aunque el proyecto concluye formalmente, las capacidades instaladas en las comunidades permitirán dar continuidad a los avances conseguidos.
Acercar la salud a quienes más lo necesitan

La doctora Liz Belén, representante del Área de Supervisión de Salud de Monte Plata, agradeció el trabajo conjunto desarrollado durante la ejecución del proyecto y recordó que la institución apoyó activamente cada uno de los operativos realizados en los bateyes mediante la participación de profesionales sanitarios.
Tomando como referencia una cita de la escritora Rosa Montero, “la gratitud es el arte de apreciar las pequeñas cosas que hacen grandes la vida”, expresó su reconocimiento al trabajo realizado por Fuden y destacó especialmente la entrega de equipamiento médico y la realización de operativos de salud en las comunidades.
Según explicó, estas acciones permitieron aumentar la captación de pruebas de Papanicoláu entre las mujeres de los bateyes y reducir la distancia existente entre las comunidades más aisladas y las Unidades de Atención Primaria (UNAP), acercando los servicios sanitarios a poblaciones que tradicionalmente encontraban dificultades para acceder a ellos.
Educación y prevención para transformar el futuro

La dimensión educativa del proyecto también tuvo un espacio destacado durante el encuentro. Geraldo Rafael, en representación de la Dirección Provincial de Educación, trasladó la experiencia desarrollada en los centros educativos de la provincia mediante talleres formativos dirigidos a estudiantes, familias y profesorado.
Durante su intervención resaltó el alcance territorial de las actividades, que lograron llegar a comunidades remotas de distintos municipios de Monte Plata, promoviendo la educación para la salud y la prevención entre adolescentes y jóvenes.
Además, felicitó a las promotoras comunitarias, al personal sanitario y a todas las personas participantes por su implicación en las actividades que hicieron posible los resultados alcanzados.
Hospitales más fuertes gracias a la formación y al equipamiento

Los directores de los hospitales de la provincia coincidieron en destacar el impacto que ha tenido el proyecto en el fortalecimiento institucional de los centros sanitarios. La doctora Catalina Fabián, directora del Hospital Dr. Ángel Contreras, subrayó la calidad de la formación recibida por las profesionales de enfermería, combinando contenidos teóricos y prácticos que han permitido mejorar la atención sanitaria prestada a la población. También valoró positivamente las donaciones de equipamiento clínico, que han contribuido a reforzar los servicios hospitalarios.
Por su parte, el doctor Edis Canela, director del Hospital Municipal de Yamasá, agradeció el apoyo recibido tanto en materia formativa como en la mejora de infraestructuras y equipamiento. Destacó especialmente la instalación de cortinas en distintas áreas asistenciales, una medida que ha permitido garantizar una atención más humanizada y respetuosa con la privacidad de los pacientes.
Durante su intervención recordó que el proyecto ha llegado a 40 de los 72 bateyes existentes en la provincia y pidió continuar fortaleciendo los servicios hospitalarios para responder a las necesidades detectadas por las propias comunidades.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada llegó con la intervención del doctor Olegario Santana, director del Hospital de Bayaguana, quien definió el trabajo de Fuden como un modelo de salud basado en la cercanía a las personas. Como ejemplo, relató la experiencia de una promotora comunitaria que acompañó a un paciente al hospital y sorprendió al personal médico por sus conocimientos sanitarios. Ante la pregunta de si era profesional de la salud, respondió: “No, pero me han capacitado desde Fuden”. Una anécdota que, según señaló, refleja el alcance real del proyecto en las comunidades.
Reconocimiento al acompañamiento de Fuden

El doctor Berroa, director del Hospital Pedro Heredia Rojas de Sabana Grande de Boyá, junto a parte del equipo de enfermería del centro, hizo entrega de una placa de reconocimiento a María Gallardo Rando, responsable de proyectos de Fuden en República Dominicana.
El reconocimiento puso en valor el acompañamiento realizado por Fuden en el fortalecimiento del hospital, especialmente mediante la dotación de equipos clínico-sanitarios y los procesos de formación dirigidos a los profesionales de salud del centro.
El equipo sanitario agradeció el impacto que estas acciones han tenido en la mejora de la atención prestada a la población y destacó el compromiso humano y profesional mostrado durante toda la ejecución del proyecto.
Formación basada en las necesidades reales

Rosa Castro, coordinadora provincial de Enfermería, explicó que una de las claves del proyecto fue la realización de una línea de base que permitió identificar las necesidades formativas tanto del personal sanitario como de la población. Asimismo, destacó la importancia del acompañamiento en servicio y de las encuestas de satisfacción realizadas a las enfermeras participantes, herramientas que permitieron reforzar áreas especialmente sensibles como la prevención y el abordaje de la violencia de género.
Las promotoras de salud, protagonistas del cambio
Uno de los espacios más significativos del encuentro estuvo dedicado a las experiencias de las enfermeras facilitadoras y las promotoras de salud comunitaria.
Yaquelin Félix, coordinadora local del proyecto, presentó los resultados de los 15 operativos médicos realizados durante la intervención y destacó que estas acciones permitieron acercar los servicios de salud a la población bateyana “no como un privilegio, sino como un derecho”.
Además, reafirmó el papel de las promotoras como garantía de sostenibilidad del proyecto gracias a la formación recibida y al empoderamiento adquirido durante estos años. En representación de las promotoras intervino Deisy, del batey Juan Sánchez, quien recordó los problemas que afectan a muchas comunidades, como los embarazos adolescentes, las infecciones de transmisión sexual o las enfermedades crónicas. Su testimonio puso de manifiesto cómo las acciones educativas desarrolladas en escuelas y comunidades, así como la promoción de pruebas preventivas como el Papanicoláu, están contribuyendo a salvar vidas y generar cambios duraderos.

Loreta Figuereo destacó la formación de más de 80 promotoras en doce bateyes de Sabana Grande de Boyá y recordó las numerosas visitas domiciliarias, talleres y actividades educativas desarrolladas para detectar y acompañar situaciones de riesgo en niños, adolescentes, embarazadas y personas mayores.
Por su parte, Geralda Peguero incidió en la necesidad de continuar trabajando con adolescentes y familias en educación sexual y reproductiva para prevenir embarazos tempranos y promover relaciones saludables.
Gloria Melo compartió la experiencia desarrollada en Bayaguana, donde las barreras idiomáticas derivadas de la presencia de población haitiana supusieron inicialmente una dificultad. Gracias al apoyo de promotoras bilingües, fue posible adaptar las actividades formativas y garantizar la participación de todas las mujeres de la comunidad.
Un impulso decisivo para la vacunación frente al VPH

La recta final del encuentro estuvo marcada por la intervención de Yoselin Núñez, coordinadora y enfermera facilitadora del proyecto, quien presentó los resultados obtenidos en el apoyo al programa de vacunación frente al Virus del Papiloma Humano (VPH). Explicó que la vacuna, disponible en República Dominicana desde 2017, presentaba bajas tasas de cobertura debido al desconocimiento existente entre la población. Para revertir esta situación, el proyecto desarrolló una estrategia integral basada en la sensibilización de familias, adolescentes, personal sanitario y centros educativos.
Los resultados fueron especialmente relevantes: frente a una meta inicial de 4.500 adolescentes vacunados, se alcanzó la cifra de 5.300 niños y niñas inmunizados. Además, los propios centros educativos comenzaron a solicitar campañas informativas y jornadas de vacunación, convirtiéndose en aliados activos del proceso.
Un compromiso que continúa más allá del proyecto
La jornada concluyó con las intervenciones de María Gallardo Rando,responsable de proyectos de Fuden en República Dominicana, y Ana Álvarez, representante de la Cooperación Española, AECID. Álvarez destacó el compromiso de las enfermeras voluntarias desplazadas desde España, el trabajo coordinado entre instituciones y comunidades y la importancia de seguir impulsando acciones de prevención, especialmente frente al embarazo adolescente y la violencia de género.
Asimismo, reafirmó el compromiso de la Cooperación Española con la promoción de los derechos de las mujeres y las niñas en República Dominicana y aseguró que los procesos impulsados por el proyecto trascienden su fecha de finalización gracias a la articulación lograda entre comunidades, instituciones y cooperación internacional.

Como cierre del acto, un grupo de adolescentes del batey Juan Sánchez presentó una dramatización sobre violencia de género, reflejando el impacto que las actividades educativas han tenido en la juventud de la provincia.
La despedida estuvo a cargo de Yulisa Mejías, quien resumió el espíritu del proyecto señalando que hoy en los bateyes de Monte Plata hay “más conocimiento, más prevención y más esperanza; mujeres que conocen sus derechos, adolescentes que pueden decidir sobre su futuro y profesionales mejor preparados para acompañar y cuidar”.
Un legado que continúa en las comunidades
Tras varios años de intervención, el proyecto Mejorar la atención integral de la mujer con énfasis en salud sexual y reproductiva y prevención de enfermedades en Monte Plata ha contribuido a fortalecer la atención sanitaria en los bateyes de Monte Plata, mejorar el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva y reforzar las capacidades del personal de enfermería y de las propias comunidades.
La formación de promotoras comunitarias, el trabajo desarrollado con adolescentes y centros educativos, la mejora del equipamiento sanitario, la realización de operativos médicos y el impulso a campañas de prevención y vacunación frente al VPH dejan un legado que continuará presente mucho más allá del cierre formal del proyecto.

Además de mejorar indicadores de salud, la iniciativa ha fortalecido redes comunitarias lideradas por mujeres, ha impulsado procesos de prevención frente a la violencia de género y el embarazo adolescente y ha contribuido a que las comunidades bateyanas cuenten hoy con más herramientas, más información y una mayor capacidad para cuidar de su propia salud.
¿Quieres saber más? Accede a toda la información sobre el proyecto aquí>>Mejorar la atención integral de la mujer con énfasis en la salud sexual y reproductiva (SSR) y prevención de enfermedades. Monte Plata.
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