Descripción
En el contexto español, según el Plan Nacional de Acción para la inclusión social del Reino de España (PNAIN) 2013-2016, la exclusión social es un proceso de pérdida de integración o participación de las personas en la sociedad y en los diferentes ámbitos económico, político y social (PNAIN, 2013). Factores como la educación, el empleo, la vivienda y la salud son determinantes en los procesos de exclusión social, y afectan de forma aislada o combinada a sectores de la población, especialmente a los grupos más vulnerables.
La exclusión no surge sólo como resultado de unos desencadenantes concretos en un momento de la vida del sujeto, tanto su intensidad, como la vulnerabilidad previa y la capacidad de afrontamiento y el apoyo social con el que se cuente son determinantes en el mismo proceso.
Se trata de un problema multidimensional, y los diferentes aspectos que la componen, si no son superados, en la mayoría de los casos pueden provocar un empeoramiento de la enfermedad o también dificultar la recuperación. Para las personas con problemas de salud mental la recuperación va muy ligada a la oportunidad de acceder a un empleo, vivienda y poder optar a tratamientos y apoyos sociales.
La estigmatización las personas con enfermedad mental es un fenómeno muy común tanto en Occidente como en otras culturas. Un estigma se podría definir cómo la posesión de algún atributo o característica que devalúa a la persona que lo tiene en un contexto social determinado. Es decir, los estigmas son categorías sociales sobre las cuales las demás personas poseen estereotipos, actitudes y creencias negativas, que acaban produciendo que los miembros que se adscriben a ese grupo sean discriminados y excluidos. Por lo tanto, el estigma es una característica que hace a la persona que lo posee diferente y menos deseable de lo que se esperaría normalmente.







